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Nuevo Actimel: diferente traje, mismo engaño

27 mayo 2015
actimel dorado

27 mayo 2015

No les basta con decir que sirve para reforzar tus defensas. Ahora el Actimel de Danone también pretende ser remedio para la astenia y el agotamiento físico o mental. Nada de esto tiene respaldo científico, pero un vacío normativo les permite seguir adelante con la publicidad. 

Un nuevo envase dorado y un nuevo mensaje visten la última fórmula de Danone: Actimel Pro-vital. Si te crees los anuncios, beberlo te dará "vitalidad física y mental" gracias a que lleva ginseng. 

A la raíz de ginseng se le han atribuido todo tipo de propiedades, entre ellas la de remedio frente a la astenia y el agotamiento físico/mental. ¿Pero son ciertas estas propiedades? 

Existe una autoridad europea que realiza evaluaciones científicas y decide lo que se puede y no se puede prometer cuando intentas vender una bebida o alimento. Es la EFSA, la misma que dijo que Actimel no puede prometer que va a ayudar a tus defensas

¿Qué pasa con el ginseng? Lo que pasa es que la EFSA tiene paralizadas las evaluaciones sobre productos botánicos. Es decir, que las marcas pueden decir lo que quieran (aunque no sea cierto) sobre las plantas que incluyen en sus bebidas y alimentos. 

Esta parálisis no es nueva: durante años el consumidor se tragó la publicidad de Danone, dando por sentado que el L.Casei inmunitas del Actimel ayudaba a las defensas. Tuvo que llegar la ciencia para echar abajo esta afirmación y que la EFSA vetase ese tipo de promesas. 

Danone vuelve a las andadas, pero con la lección aprendida. El nuevo Actimel te dará "vitalidad física y mental", pero con asterisco. La letra pequeña del envase dice lo siguiente:

  •  "Actimel es fuente de vitaminas B6, B9 y B12, que contribuyen al normal funcionamiento del sistema inmunitario, ayuda a disminuir el cansancio y la fatiga, y contribuye a la función psicológica normal".  

Así que ¿la clave está en las vitaminas? ¿Y qué pasa con el ginseng? Nada. Una simple excusa para cambiar el envoltorio y vendernos vitalidad a precios elevados. 

Hasta que la EFSA se pronuncie, la campaña está lanzada. Y a nosotros nos toca desconfiar.  


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