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Cebollas: variedades y usos

09 abril 2013
cebollas

09 abril 2013

Las cebollas presentan una gran diversidad, e incluso existen variedades protegidas por denominaciones de origen. Pero esta diversidad no siempre se manifiesta en los puntos de venta, donde, además, varían mucho los precios. Te lo contamos todo sobre las cebollas.

Un clásico en nuestras mesas

La cebolla ha estado presente en nuestros campos desde tiempos muy remotos. Su cultivo es habitual en las riberas del Mediterráneo e incluso existen referencias anteriores al año 3.000 antes de Cristo que destacan su presencia en Egipto.

Al clima peninsular se adaptó rápidamente, porque de por sí es propicio para su cultivo, aunque la cebolla tampoco requiere de demasiadas atenciones para crecer en buenas condiciones en distintos tipos de suelo. El resultado es una elevada producción nacional, hasta el punto de que es suficiente para abastecer a casi todo nuestro mercado.

Dadas estas circunstancias favorables y su arraigo, la cebolla está entre los ingredientes más utilizados en nuestras cocinas. Según datos del Ministerio de Agricultura, en España consumimos unos 20 gramos diarios de cebolla fresca, lo que supone más de siete kilos al año o unas 47 cebollas medianas por persona, algo que no sorprende si tenemos en cuenta la multitud de recetas que comienzan con la instrucción de sofreír cebolla y/o ajo.

Pero, pese a esta familiaridad, no solemos ser conscientes ni de todas las variedades de cebollas que existen, ni de que su distinción permite dar matices diversos a nuestros platos. Las cebollas presentan una gran diversidad, e incluso existe una variedad protegida por una denominación de origen, la de Fuentes de Ebro, y otra por una Indicación Geográfica Protegida (IGP), el Calçot de Valls.

Aunque existen muchas otras variedades. Algunas incluso con una difusión estrictamente local o regional, como puede ser la dulce de Figueres, la roja de Zalla, la larga de Berga o la Monquelina fina de Benifaió, con sabores que van de lo dulce a lo picante y texturas bien distintas. Esta diversidad no siempre se manifiesta en el punto de venta, aunque sí varían considerablemente los precios.


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