Guía de compra

Guía de compra de leche


¿Cuál es tu leche?

En el mercado hay muchos tipos de leche.

  • La leche, sin más, la de toda la vida, que según su cantidad de matería grasa puede ser leche entera (3,5% de grasa), leche semidesnatada (entre 1,5 y 1,8% de grasa), o leche desnatada (menos de 0,5% de grasa). La semidesnatada, versátil y completa, es la más conusmidora por los españoles: es la preferida en el 30% de los hogares, frente al 22% de la entera y el 20% de la desnatada
  • Junto a ella hay leches "con", leches enriquecidas,  a las que se añaden vitaminas y minerales, que son los únicos ingredientes que se pueden añadir a la leche sin que deje de ser leche. habitualmente estas leches están enriquecidas con calcio o con vitaminas A y D, vitaminas son liposoluble que se suelen añadir en leches desnatadas.
  • Y leches "sin", es decir, las famosas leches sin lactosa. Este tipo de leches, han experimentado un enorme auge en los últimos tiempos, y aunque su publicidad nos intente convencer de que sienta mejor, realmente solo son necesarias para intolerantes a la lactosa. Para elaborar estas leches, no se retira la lactosa, simplemente se añaden enzimas que transforman la lactosa en dos azúcares, la glucosa y la galactosa, que son absorbidas por el organismo sin problemas
  • Bebidas lácteas.  Dentro de este grupo, al que no se puede denominar legalmente leche, encontramos bebidas elaboradas con base de leche, a la que suman otras sustancias no lácteas, como los aceites omega-3, fibras solubles, ácido fólico, etc.
  • Bebidas vegetales: dentro de este grupo de las lácteas están también las bebidas de soja, de avena, de arroz, almendras, etc. De aspecto y formato similar a la leche, no son comparables a esta desde el punto de vista nutricional.

En qué fijarse

La leche es un alimento con un gran valor nutricional, rica en proteínasvitaminas A y Dácido fólicocalcio... Son pocos los alimentos nutricionalmente tan completos como los lácteos, pero aunque en conjunto la leche que consumimos es de buena calidad, hay diferencias entre ellas.  

En la calidad de la leche influyen muchos aspectos:

  • La estación del año, la edad del animal, el momento del ciclo de lactación de animal.
  • El envejecimiento de la leche 
  • Unos grados extra en el tratamiento térmico.
  • Una temperatura excesiva en la cisterna de transporte.
  • Un almacenamiento más prolongado de lo ideal.

No hagas caso a falsos mitos

Circulan muchos mitos sobre la leche: no hagas caso, tomar leche es un problam para los intolerantes a la lactosa.

  1. Somos el único animal que la toma. Somos un mamífero único en muchos aspectos y también, el único que es capaz de conseguir leche de otro animal.
  2. Un adulto no puede digerirla. No depende de la edad, sino de si eres intolerante a la lactosa. En sitios donde la leche escasea, como en África, las adaptaciones genéticas han llevado a un aumento en intolerancia a la lactosa. Para ello, muchas marcas de leches han creado una versión de leche sin lactosa.
  3. Causa alergias. No es lo mismo intolerancia a la lactosa, que alergia a la proteína de la leche. La segunda aparece a una temprana edad y el 80% desaparece cuando el niño crece. En caso de no desaparecer, tienes que eliminar la leche de tu dieta.
  4. Mala para el colesterol. No está tan claro. Debemos considerar los alimentos en su conjunto. A las grasas saturadas de la leche, deberíamos sumarlas las grasas cardiosaludables y los oligopéptidos (que reducen la tensión arterial).

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