Informe

Filtros para el agua

01 enero 2011
agua

01 enero 2011

¿El agua de su grifo no sabe bien? Puede que la calidad del agua en su zona no sea la mejor, sobre todo si vive en alguna localidad de la costa mediterránea; lo que no significa que no sea potable. El caso es que hay filtros en el mercado muy eficaces, pero cuestan hasta 3.000 euros, además del mantenimiento.

Analizar el agua: entre 100 y 150 euros

En la mayor parte de la geografía española encontramos una calidad de agua bastante aceptable, por lo que instalar un filtro resultaría innecesario. Sólo en algunas zonas, como en la costa del Mediterráneo, todavía se puede considerar de utilidad por un exceso de minerales o nitratos. Lo mejor es que consulte la calidad del agua que consume con la empresa distribuidora y también con las autoridades locales, a las que desde la OCU hemos instado reiteradamente a facilitar datos al respecto para sus ciudadanos. Si sospecha que el agua de su casa no es buena, puede incluso solicitar un análisis a un laboratorio privado (puede rondar los 100-150 euros).

Los aparatos de ósmosis inversa representan el sistema de filtrado más eficaz. El inconveniente es que son caros (unos 875 euros de media) y su mantenimiento también puede resultar costoso (unos 70 euros al año); además sólo aprovechan entre un 10 y un 20% de agua. El precio puede elevarse el doble o más si añadimos elementos opcionales para lograr una depuración más completa. Por ejemplo, se puede incluir un descalcificador para tratar agua muy dura o una lámpara ultravioleta -que debería ser obligatoria- para desinfectar el agua filtrada almacenada.

Se desaprovecha hasta un 90% del agua

La documentación de los fabricantes de filtros no recoge todo lo que el consumidor debería saber para poder elegir el modelo que solucione su problema. La mayoría no menciona los parámetros necesarios para que el equipo funcione correctamente, ni su rendimiento en condiciones normales, su capacidad o el costoso mantenimiento. Por ejemplo, tampoco suele mencionarse que entre el 80 y 90% del agua que entra en el circuito de filtrado se desaprovecha y termina en el desagüe.

Desconfíe también de la publicidad engañosa de algunos fabricantes, que alegan unos beneficios saludables, no demostrados, e incluso intrínsecos en todo caso al propio consumo del agua corriente. Exija siempre información veraz y unas instrucciones claras.

Hay que beberla pronto

Los usuarios que deseen instalar un filtro de agua en su vivienda, deben estar muy convencidos. Elija el dispositivo más adecuado a su caso. Los sistemas de ósmosis inversa son muy eficaces para tratar el agua muy salina, con mal sabor, nitratos o trihalometanos, pero eso sí, siempre potable, nunca directamente de un pozo. Una vez filtrada, el agua se usa para beber y cocinar, básicamente.

La salinidad, sobre todo el sodio y el potasio, y los trihalometanos se eliminan bien, aunque otros elementos, como los nitratos, se resisten al procedimiento de ósmosis. Del cloro no deja ni rastro. Dado que en ausencia de cloro los microorganismo pueden aparecer, se recomienda conservar el agua filtrada con cuidado y consumirla pronto.

filtros agua

Al ser equipos tan sofisticados, los sistemas de ósmosis inversa son los más caros, unos 875 euros de media, pero pueden alcanzar los 3.000 euros. Normalmente la instalación corre a cargo del propio usuario. Para que el sistema funcione correctamente, hay que hacer lavados periódicos del circuito y del depósito. Algunos componentes, como los filtros y las membranas, tienen que ser sustituidos periódicamente. Esto puede suponer entre 70 y 130 euros al año, dependiendo del modelo.

Hay empresas que ofrecen la instalación y el mantenimiento, pero le supondrá un desembolso extra.