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Butano: el gas alternativo

12 febrero 2018
Subida butano enero

12 febrero 2018
Más de una cuarta parte de los hogares españoles recurre al gas butano como fuente de energía. Zonas rurales donde es la única opción posible, segundas residencias, o ciudadanos con pocos recursos que ven en la bombona una energía asequible y fácil de controlar. Te contamos lo que debes saber para disfrutar del butano sin sustos y sin pagar de más.

Pros y contras

Todavía son muchos los hogares que recurren al gas butano: zonas rurales donde no hay gas canalizado, segundas residencias que no quieren contar con el gasto fijo, hogares desfavorecidos…

A favor, el precio

Una de las ventajas del butano es que es una fuente de energía que resulta tan barata como el gas natural canalizado (o más, ya que carece de gastos fijos) y permite un mayor control del consumo.

Muchas de las viviendas con butano son segundas residencias, casas en zonas rurales donde no hay gas… u hogares con pocos recursos. Esto hace que, aunque el mercado está liberalizado, el precio de la bombona de butano clásica siga estando regulado por el Gobierno: se revisa cada dos meses y no puede variar más del 5% cada vez.

En contra, es incómodo

El principal "pero" del butano viene de que, a diferencia del gas canalizado, que llega sin más a casa, es incómodo. Obliga a estar pendiente, de las bombonas, que pueden resultar muy pesadas (la tradicional pesa 26 kilos cuando está llena);  ver el gas que se va consumiendo para sustituirla, etc. Y además hay que recogerla en la gasolinera, o esperar a que nos la sirvan.


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