Informe

Videoclubs online: no desincentivan la piratería

27 septiembre 2013
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27 septiembre 2013

Alquilar una película en internet es caro en comparación con los videoclubs físicos. Además, los estrenos llegan tarde y el uso de las películas es muy restrictivo. La falta de ofertas atractivas para los usuarios no ayuda a reducir la piratería digital en España.

Necesitan mejorar

Los videoclubs online son webs que ofrecen contenido bajo demanda. La diferencia con los canales de televisión es que en estas webs es el usuario el que elige qué quiere ver y en qué momento hacerlo. La ventaja es que no se necesita un televisor con un decodificador especial: basta con disponer de un ordenador, televisor o tableta con conexión a internet para disfrutar del contenido.

¿Cómo funcionan?

El funcionamiento del servicio es similar en todas las páginas:

  • De entrada, hay que registrarse en todas ellas y proporcionar los datos de pago al principio (tarjeta de crédito o PayPal en algunos casos).
  • Luego se busca la película que te interese para verla en streaming (una tecnología que permite ver un contenido digital sin necesidad de descargarlo). ¿Cómo? Por medio de un almacén temporal que se crea en el equipo (llamado “buffer”).
  • Para disfrutar de una buena experiencia es necesario contar con una conexión a internet estable, de al menos 3  Mbps reales. Si quieres comprobar la calidad de la conexión en tu casa hay numerosos test de velocidad en internet, como por ejemplo el de ADSLzone. Y si quieres mejorar la velocidad utiliza un cable Ethernet en lugar de la conexión wifi.

Resultan caros

El precio de alquiler, salvo ofertas especiales, suele rondar los 3 o 4 euros. Teniendo en cuenta que ese es el precio al que se alquila una película en un videoclub físico (en el que te llevas el DVD a casa) nos parece excesivo. Además, los videclubs online se ahorran la mayoría de la infraestructura (locales, personal, material de reproducción, etc.).
Al “comprar” una película, en todos los videoclubs online (menos en iTunes), se está adquiriendo el derecho a reproducirla en la plataforma tantas veces como se quiera, en lugar de poder descargarse un archivo. Algunas páginas, incluso, limitan el periodo de visionado (lo que vendría a ser un alquiler a largo plazo y no una compra). Asimismo, la disparidad de precios, planes, tarifas planas... lían mucho al usuario, que no sabe lo que puede comprar o las condiciones en que hacerlo. Nuestra recomendación es que ignores las tarifas planas: falta información sobre el contenido incluido y, generalmente, la oferta es pobre y anticuada.

La oferta suele ser limitada

Otro inconveniente es el escaso catálogo de contenidos disponibles. Incluso, aunque elijas una plataforma que en general te parezca bien, en algún momento vas a querer ver una película que no encontrarás en su catálogo. Entonces, no te quedará más remedio que acudir a otro videclub online, volverte a registrar y dar de nuevo los datos de tu tarjeta de crédito. Y si prefieres ver una película en casa en lugar de ir al cine, solo podrás disfrutar de “estrenos relativos”, ya que no podrás verlos hasta que se hayan dejado de mostrar en las salas de cine (unos meses después de su estreno real).


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