Así analizamos

Así analizamos los protectores solares

asi analizamos solares

¿Cuál es la metodología seguida en nuestro último análisis de protectores solares? Cuarenta productos han sido enviados a un laboratorio independiente donde se les ha sometido a distintas pruebas. No han faltado los test de uso ni una evaluación del impacto ambiental de sus ingredientes y envases.

Nuestro comparador incluye protectores solares de distintos formatos y tamaños (desde 150 a 400 ml) y con diferente factor de protección. En concreto hemos analizado 40 productos de las principales marcas agrupados en tres categorías:

  • Lociones o leches solares SPF 30.
  • Espráis SPF 30.
  • Protectores solares para niños SPF 50/50+.

Así analizamos los productos solares más vendidos

Para realizar el estudio comparativo, nuestros analistas de mercado seleccionan los productos entre los más vendidos. Hay productos de venta en farmacia y parafarmacia, en súper e hipermercados y en perfumerías.

Para poder comparar y dar una valoración a cada producto, todos ellos fueron sometidos a pruebas en el laboratorio, así como a pruebas prácticas de uso y a una evaluación de ingredientes, etiquetado y de varios aspectos de su impacto ambiental.

Laboratorios confidenciales, fabricantes informados

Los análisis se realizan en un laboratorio certificado. De acuerdo a la metodología de nuestra organización (y de las demás organizaciones de consumidores europeas con las que analizamos conjuntamente los productos):

  • No se revela públicamente la identidad de los laboratorios, acreditados y certificados, con los que trabajamos. La razón es que se trata de laboratorios que también trabajan para el sector, por lo que, para no perjudicarlos, en el contrato firmado con ellos se incluye una cláusula de confidencialidad. Sí que se proporciona esta información a las autoridades en caso de que estas nos lo requieran.
  • Los resultados de nuestro análisis de laboratorio, junto con los métodos empleados, se comparten con los fabricantes, a quienes se da un margen de tiempo para evaluar los resultados y responder. 

Nuestras pruebas

Valoramos la protección solar

En el laboratorio se llevan a cabo dos pruebas para averiguar si protegen frente a la radiación ultravioleta de tipo B  (UVB) y de tipo A (UVA).

1. Determinación del SPF (factor de protección solar, que indica el nivel de protección frente a rayos UVB)

La prueba se ha realizado de acuerdo a la norma internacional ISO 24444: 2010. Es una prueba in vivo:

  • Cada producto se aplica sobre la espalda de un grupo de voluntarios con diferentes tonos de piel (fototipos), de acuerdo a lo que marca la norma.
  • Entre la aplicación del producto y la irradiación hay tiempo de espera de 15 minutos.
  • La irradiación se realiza mediante 6 dosis diferentes.
  • El eritema resultante se utiliza para determinar la dosis mínima de eritema.

El factor de protección solar individual (SPFi) se determina a partir de la diferencia entre la piel tratada y sin tratar. El resultado de SPF se expresa como la media aritmética de los valores de SPF individuales obtenidos del número total de sujetos utilizados. Hay un número mínimo de 10 voluntarios, que se amplía hasta que el resultado tiene validez estadística.

Es importante destacar que se trata de un estudio doble ciego: los envases se cubren con adhesivos opacos para que ni los voluntarios ni los analistas y técnicos del laboratorio sepan de qué producto se trata.

Durante la realización de nuestro estudio entró en vigor la norma ISO 24444: 2019, una actualización técnica de la norma anterior, por ello los últimos productos añadidos se han analizado ya con la nueva norma. En todos los caso el resultado de SPF fue acorde a lo indicado en el etiquetado. 

2. Determinación del UVA-PF (factor de protección frente a rayos UVA)

La prueba se ha realizado de acuerdo a la norma internacional ISO 24443: 2012. Se basa en la evaluación de la transmisión de UVA a través de una película de protector solar sobre un sustrato rugoso de una dosis controlada de irradiación de una fuente definida de espectro solar.

Pruebas de uso

El estudio de laboratorio, que constituye el núcleo de nuestro análisis comparativo, se complementa con un test de uso realizado por otro panel de voluntarios: nada menos que 30 personas prueban cada producto (también convenientemente tapado, para que sea "a ciegas") y nos dan a conocer su opinión sobre la comodidad del envase, la facilidad de extensión, el color que deja en la piel, la rapidez de absorción, el tacto o el perfume. Todo se recoge en un cuestionario donde también se les pregunta por la nota global que darían al producto y si lo comprarían.

Etiquetado y composición

Nuestros expertos también revisan el etiquetado y la composición de cada crema protectora. 

Se verifica si aparecen las advertencias de uso que todas tienen obligación de incluir, como "no permanezca mucho rato al sol", "mantenga a los bebés y niños fuera de la luz solar directa" o "la exposición excesiva al sol es un peligro importante para la salud".  

Tampoco pueden faltar las instrucciones de empleo, algo imprescindible para que el producto alcance la eficacia declarada. Recuerde que lo más básico es cubrir la piel con una cantidad suficiente de crema antes de empezar a exponerse al sol (en adultos, como 3 cucharadas soperas). Y, además, repetir a menudo la aplicación del producto, especialmente tras bañarse y secarse con la toalla o sudar.

Conviene aplicar na cantidad abundante de crema solar

Además, en OCU pensamos que hay una serie de alegaciones de las que aparecen en el etiquetado que son más publicitarias que informativas, por eso las penalizamos. Por ejemplo:

  • “Dermatológicamente probado” o “clínicamente testado”: puede dar sensación de que se trata de un producto más controlado o testado, cuando todos los cosméticos que se venden tienen que haber demostrado ser seguros y tolerados mediante diversos estudios. Así que no aportan nada extra estas menciones.
  • “Sin parabenos”. Suele ser muy común denigrar a todo el grupo de parabenos, sin tener en cuenta que algunos son legales y seguros a determinadas concentraciones.
  • “Hipoalergénico”: no garantiza la ausencia de reacciones alérgicas, pero la palabra puede dar una flasa sensación de seguridad al usuario.

En los resultados se penaliza también la presencia entre los ingredientes del producto de sustancias dudosas, como algunos disruptores endocrinos (por ejemplo, el propyl paraben, un parabeno de cadena larga), y, en el caso de los productos dirigidos específicamente a los niños, de fragancias alergénicas.

El impacto ambiental de los ingredientes

Se trata de una evaluación cualitativa, en función de la bibliografía científica disponible sobre el impacto ambiental de los ingredientes. A juicio de OCU, los componentes de estas cremas deberían tender a ser lo más respetuosos que sea posible con el entorno.

  • Se ha valorado, por un lado, el impacto ambiental de los filtros solares (aquellos ingredientes que contribuyen específicamente a la función de protección de las cremas solares):  su potencial toxicidad ambiental, su biodegradabilidad, su bioacumulación (acumulación en organismos vivos) o su impacto sobre los arrecifes de coral. Los peores filtros en nuestro test y los más frecuentes son el homosalate y el butyl methoxydibenzoylmethane.
  • Por otro lado, hemos valorado la presencia de otros ingredientes distintos a los filtros solares (y que a diferencia de estos pueden ser sustituidos con mayor facilidad). Nos referimos a conservantes como el 2-bromo-2-nitropropane-1,3-diol; antioxidantes como el BHT; agentes quelantes (que se usan para cohesionan algunos compuestos) como el EDTA; y algunas fragancias como limonene, hexyl cinnamal o benzyl salycilate, de las que se sospecha que también podrían ser un peligro para los ecosistemas acuáticos.
  • También hemos evaluado si hay microplásticos entre los ingredientes u otras sustancias sospechosas de serlo, sobre las que no se dispone de suficiente información sobr esu persistencia en el medio ambiente o su biodegradabilidad. Por ejemplo: dimethicone, carbomer y acrylates polymers son bastante habituales en los protectores solares y son comunmente considerados como microplásticos.

Plásticos en el medio marino

El impacto ambiental del envase

Se han realizado varios estudios que también influyen en la valoración final:

  • Aprovechamiento o pérdida de producto. Se trata de evaluar la cantidad de producto que queda en el envase después del uso normal. Utilizamos la etiqueta ecológica de la UE ECOLABEL como referencia, que indica que el envase primario deberá estar diseñado para garantizar que al menos el 92% del producto pueda extraerse fácilmente del envase. La cantidad residual del producto en el envase debe ser inferior al 8%.
  • Materiales del envase principal: chequeamos cuáles son y las indicaciones del fabricante sobre qué hacer con él después de usarlo. Valoramos si todo está encaminado a facilitar su separación y reciclaje.
  • Verificamos si se añade un envase secundario como una caja de cartón y lo penalizamos porque nos parece innecesario.
  • Calculamos el ratio envase-producto y damos mejores notas a envases ligeros que dan cabida al máximo de contenido. Esto significa menos residuos que tratar, pero también menos material que producir y menos peso para el transporte.

¿Cuáles son los mejores productos?

Todos estos aspectos se han valorado y ponderado para dar una valoración a los 40 productos comparados, agrupados en tres segmentos.

Encontrarás todos los detalles, características, resultados y precio en nuestro comparador: 

Consulta los resultados del análisis de protectores solares