Con fecha 8/05/2025, adquirí a través del canal oficial de venta (Ticketmaster) un total de 7 entradas para el concierto de Bad Bunny organizado por la promotora LIVE NATION ESPAÑA S.A.U. Las localidades corresponden al Sector 314, Fila 3, Asientos del 1 al 7, por las cuales aboné la tarifa general completa. En ningún momento antes, durante o después del proceso de compra se me informó de que dichas localidades tuvieran "visión reducida" o "visibilidad parcial". El plano interactivo mostrado en el momento del pago reflejaba un estadio libre de obstáculos visuales.
Con posterioridad a la formalización del contrato de compra, la organización del evento modificó de manera unilateral la disposición técnica del recinto y el diseño del escenario. La empresa incluyó un nuevo mapa en el que se reflejaba la instalación de cuatro grandes torres de sonido e iluminación en medio del estadio. Esta alteración sustancial de las condiciones inicialmente ofertadas se realizó de forma retroactiva y sin ofrecer ninguna notificación ni opción de compensación previa a los compradores afectados.
El día del concierto, al acceder a nuestros asientos asignados, comprobamos que una de las macroestructuras metálicas de sonido instaladas por la organización se encontraba plantada directamente en nuestra línea de visión. Dicho poste estructural bloqueó por completo el centro del escenario y la pantalla principal. La experiencia contratada quedó totalmente anulada debido a esta barrera física industrial de la propia logística de la promotora. De haber conocido la configuración definitiva del recinto, jamás habríamos adquirido las localidades.
Tras el evento, me puse en contacto por escrito tanto con la ticketera oficial (Ticketmaster) como con la empresa promotora (Live Nation), haciendo valer el apartado de "Reclamaciones y resolución alternativa de conflictos" de sus propias condiciones generales.
Ticketmaster eludió su responsabilidad alegando que el promotor no aceptaba devoluciones.
Por su parte, la promotora Live Nation no ha aportado ninguna solución satisfactoria al conflicto de consumo planteado, obligándome a elevar el caso a esta plataforma.
Dispongo de toda la documentación acreditativa para este proceso: el justificante de compra de las entradas a tarifa completa, las capturas que demuestran el cambio del plano del escenario ("antes y después") y el registro fotográfico tomado desde mi asiento donde se evidencia la obstrucción total de la visión.
Por todo ello, solicito el reembolso total del importe de las 7 entradas (o, en su defecto, una compensación económica parcial justa) debido a un claro vicio en el consentimiento, falta de información relevante e incumplimiento contractual flagrante por parte de la empresa organizada.