Estimados/as señores/as:
Me pongo en contacto con ustedes porque despues de la compra que he realizado en su establecimiento, y de comunicarles que es un artículo que no puedo usar, ya que me provoca un dolor de espalda considerable, que prefiero estar sentada en una silla de playa que en el sofá, su respuesta ha sido negativa y no me han dado ninguna solución.
SOLICITO un cambio de modelo de sofá, quiero llegar a un acuerdo que no perjudique a nadie, ni a ustedes, ni por supuesto a mi, que me he gastado un dinero en un sofá que lo tengo tapado con una manta y sin poder usar.
Sin otro particular, atentamente.