Mi experiencia con esta financiera ha sido muy negativa por su falta de diligencia y transparencia.
Tras el fallecimiento de mi padre, me puse en contacto con la entidad para solicitar el certificado de deuda a fecha de fallecimiento, comunicando expresamente dicha circunstancia. A pesar de ello, en ningún momento se me informó de la existencia de un seguro vinculado a la financiación, ni de que los herederos éramos beneficiarios del mismo.
La financiera y la aseguradora compartían la misma póliza, por lo que resulta evidente una corresponsabilidad en la falta de información que impidió ejercer derechos básicos y generó un perjuicio evitable.
Asimismo, tras remitir comunicaciones formales mediante burofax, no he obtenido respuesta alguna, lo que evidencia una absoluta falta de responsabilidad y atención al cliente.
No recomiendo esta financiera a quien espere una actuación conforme a la buena fe y a los mínimos estándares de diligencia profesional.