El sábado por la noche realicé un pedido a través de Uber Eats a un establecimiento de pizzas en Madrid. Al recibir el pedido y comenzar a comer, observé que la pizza contenía dos pelos incrustados entre los ingredientes, en diferentes zonas de la pizza. Dispongo de fotografías que demuestran el estado en el que llegó el producto.
La situación me produjo tal sensación de asco que llegué a vomitar y no pude consumir el pedido, teniendo que tirarlo íntegramente a la basura por motivos higiénicos y sanitarios.
Tras lo ocurrido, contacté inmediatamente con Uber Eats para reclamar el importe del pedido y adjunté las fotografías correspondientes como prueba. Sin embargo, desde el sábado llevo escribiéndoles reiteradamente y, pese a que leen mis mensajes, no me ofrecen una solución. Además, el equipo de soporte de Uber Eats me ha comunicado expresamente que no van a reembolsarme absolutamente nada, a pesar del estado en el que llegó el pedido y de las pruebas aportadas.
Considero inaceptable recibir un producto alimentario en esas condiciones, más aún tratándose de dos pelos en distintas partes de la pizza, y también la falta total de atención y respuesta adecuada por parte de Uber Eats ante una reclamación de este tipo ya que son ellos los unicos que pueden realizar la devolución . (el proveedor de pizzas no puede devolverme el dinero ya que yo he pagado a uber eats)
Por todo ello, solicito el reembolso íntegro del pedido y que se tomen las medidas oportunas respecto a este incidente.