Buenos días.
Lamento que su respuesta se centre en cuestionar mi forma de actuar en lugar de reconocer los hechos ocurridos durante todo el proceso de mi pedido.
Quiero dejar constancia de que en ningún momento presenté una reclamación pública sin haber intentado previamente resolver la incidencia directamente con ustedes.
Desde que realicé el pedido el día 6 de mayo, mantuve varios contactos por correo electrónico:
- El 11 de mayo, cuando amplié el pedido de imanes, pregunté expresamente si llegaría antes del bautizo de mi bebé, celebrado el 6 de junio, y ustedes me respondieron que estaban trabajando para que así fuera.
- El 29 de mayo solicité información sobre el estado del pedido y me indicaron que se encontraba en fase final de producción y que seguían haciendo todo lo posible para que llegara a tiempo.
- El 2 de junio, al no tener noticias, volví a escribir mostrando mi preocupación por no recibirlo antes del evento. Ese correo quedó sin respuesta.
- El bautizo se celebró el 6 de junio sin que hubiera recibido los detalles.
- El 9 de junio solicité nuevamente información, fecha prevista de entrega y número de seguimiento. El 10 de junio me comunicaron que el pedido seguía en producción y que ni siquiera había salido del taller.
- Ese mismo día solicité una solución, incluyendo la posibilidad del reembolso, dado que el pedido ya había perdido completamente su finalidad. Dicha solicitud fue rechazada.
- Posteriormente seguí solicitando información los días 15 y 25 de junio, obteniendo finalmente el 30 de junio la respuesta de que el pedido había quedado apartado en el taller y que no lo habían visto, motivo por el cual no había sido enviado.
Por tanto, resulta difícil aceptar la afirmación de que no les di oportunidad de revisar la incidencia, cuando durante casi un mes mantuve múltiples comunicaciones intentando obtener información y una solución.
Además, en su respuesta indican que el pedido fue entregado dentro de los plazos informados en su web. Sin embargo, los propios correos enviados por ustedes demuestran lo contrario.
En su página web indican un plazo de elaboración de 10 a 20 días hábiles, al que posteriormente se añaden 3 a 5 días hábiles de transporte. Mi pedido se realizó el 6 de mayo y no fue recibido hasta el 1 de julio, casi dos meses después. Incluso ustedes mismos reconocieron por escrito el 30 de junio que el pedido había quedado apartado en su taller y que no se había enviado por un error interno (y en correos anteriores afirmaban que llegaría entre el 10 y 12 de junio).
Por tanto, el retraso no se debió al transporte ni a una mera carga de trabajo, sino a una incidencia reconocida por su propia empresa.
Respecto a la calidad del pedido recibido, tampoco comparto su respuesta. Soy plenamente consciente de que se trata de productos artesanales y en ningún momento he cuestionado las pequeñas diferencias propias de un trabajo hecho a mano.
Mi reclamación se refiere a desperfectos objetivos que nada tienen que ver con la artesanía:
- jabones deformados, con apariencia de haberse derretido;
- letras de tamaños diferentes y acabados irregulares;
- tarjetas dobladas con la fecha;
- imanes rotos, con agujeros en el nombre y manchas visibles.
Antes de presentar la reclamación en la OCU les remití un correo electrónico con fotografías de todos estos desperfectos solicitando una solución. Dicho correo no obtuvo respuesta, mientras que sí respondieron únicamente a la reclamación publicada en la OCU.
Mi intención nunca ha sido perjudicar su negocio, sino recibir el producto por el que pagué en el plazo comprometido y con una calidad acorde a lo anunciado. Lamentablemente, el pedido llegó cuando el evento ya había finalizado y, además, presentaba defectos que considero incompatibles con un producto que debe entregarse en condiciones.
Por todo ello, mantengo íntegramente mi reclamación y sigo solicitando una solución adecuada al perjuicio ocasionado.
Atentamente.