Adquirí un vehículo nuevo y el propio concesionario me ofreció asegurarlo con Mutua Madrileña que, en principio pensé que era una compañía seria. Sin embargo, al cabo de año siguiente, me incrementan la póliza de mi seguro, sin que hubiese comunicado ningún parte de siniestro, como tampoco, dieron ninguna opción para solicitar la baja y cambiar a otra compañía, como entiendo que seria lo correcto, justificándose que ya me habían enviado por correos una carta, en la que me informaban del nuevo incremento. Carta, que nunca tuve ocasión de que llegara a mi buzón porque durante ese periodo, por enfermedad, no tuve ocasión de desplazarme a ninguna parte, y el buzón de correos se revisaba, como muy tarde, cada dos días.