El 19 de mayo compré unos zapatos y el 6 de junio lo recibí, mandé un mail antes queriendo anular por tardanza y no se podía. Cuando llego no era como estaba en la foto de venta, mando fotos, después de 39 mail intentando devolución me tengo que conformar con el valor del 20% del producto y quedármelo(para tirar a la basura). Me parece un robo que estas empresas con sede en España, en este caso en Valencia, no esté controlado por el estado