Por medio de la presente, quiero manifestar mi profunda insatisfacción con la gestión que Hisense está realizando de la incidencia de mi lavasecadora, adquirida en junio de 2023 y que se encontraba dentro del periodo de garantía cuando comenzaron los problemas de funcionamiento.
Tras detectar un deterioro importante en el rendimiento del equipo, contacté con su servicio técnico. El técnico desplazado a mi domicilio confirmó la existencia de una avería e indicó que era necesario sustituir el motor y la correa del aparato. Sin embargo, transcurrieron aproximadamente cuatro semanas sin que recibiera información alguna sobre el estado de la reparación, teniendo que ser yo quien volviera a contactar con Hisense para interesarme por la situación.
Fue entonces cuando se me comunicó que, en lugar de proceder a la reparación, se realizaría la sustitución del equipo por uno nuevo. Dicha sustitución tuvo lugar el pasado 18 de mayo. No obstante, al comenzar a utilizar el nuevo aparato comprobé inmediatamente que la función de secado no operaba correctamente.
Ante esta nueva incidencia, volví a contactar con su servicio de atención al cliente y se programó una nueva visita técnica. El técnico desplazado a mi domicilio pudo verificar personalmente que el modo secadora únicamente funciona cuando se selecciona manualmente un tiempo de secado, mientras que los programas automáticos o preestablecidos destinados al secado de ropa no cumplen su función correctamente.
A fecha de hoy, 4 de junio, continúo sin haber recibido una solución ni información concreta sobre cómo se resolverá esta incidencia. Después de meses de gestiones, esperas, visitas técnicas y una sustitución que no ha solucionado el problema, me encuentro nuevamente con un producto defectuoso y sin una respuesta satisfactoria por parte de Hisense.
Lo que más me preocupa es que el tiempo sigue transcurriendo mientras la incidencia permanece sin resolver. Esta situación genera una evidente sensación de indefensión como consumidor, al comprobar que los plazos avanzan sin que se adopte una solución definitiva a un problema que fue comunicado y acreditado estando el producto en garantía.
Por todo ello, solicito una respuesta inmediata y una solución definitiva que garantice el correcto funcionamiento del producto, sin que los retrasos acumulados en la gestión de esta incidencia puedan perjudicar los derechos que me corresponden como consumidor.
En caso de no obtener una solución satisfactoria en un plazo razonable, me reservaré el derecho de trasladar esta reclamación a los organismos de consumo competentes y ejercer cuantas acciones resulten oportunas para la defensa de mis derechos.
Atentamente,