Tuve un accidente de automóvil el 15 de enero y, a día de hoy 24 de febrero, sigo sin recibir una solución por parte de Occident.
He enviado dos correos electrónicos y un tercero a la defensa del cliente, sin obtener respuesta y he llamado en numerosas ocasiones solicitando información sobre mi expediente. La gestión está siendo muy lenta y la comunicación, inexistente.
Además, tras aportar la explicación del siniestro —en el que el vehículo dio trompos y solo sufrió daños en un lateral— la compañía se niega a reparar los daños de ese lado sin ofrecer una justificación clara y por escrito.
Como cliente, la sensación de desatención y falta de transparencia es muy frustrante. Espero que revisen mi caso con urgencia y den una solución adecuada.