Presento esta reclamación contra Generali Seguros por una denegación de cobertura totalmente injustificada y basada en un criterio pericial absurdo tras sufrir el robo del difusor trasero de mi Mercedes-Benz.
Teniendo contratada y en vigor la póliza con cobertura de robo, la compañía envió a un perito para evaluar los daños en mi taller de confianza. La conclusión del perito fue que la pieza 'se había caído sola circulando', una auténtica tomadura de pelo. En el taller se podía comprobar perfectamente que las cogidas, sujeciones y tornillos que anclan el difusor al chasis estaban arrancados de cuajo por el tirón del robo, dejando el paragolpes intacto. Una pieza de estas características, que va atornillada de fábrica, no se desprende sola sin romper los anclajes de forma natural.
La compañía se escuda en este informe pericial sesgado y sin lógica técnica para lavarse las manos y ahorrarse el coste de la pieza (unos 250 €), sabiendo perfectamente que por esa cantidad al asegurado no le sale a cuenta meterse en juicios. Exijo que Generali asuma su responsabilidad, cumpla con la cobertura de robo contratada y me abone el coste de la reparación que en su día se negaron a cubrir de forma tan negligente.