No comparto el criterio de devolver el dinero a las entradas de día y excluir a quienes compramos un bono. Los abonados también sufrimos exactamente las mismas circunstancias: horas bajo la lluvia, esperas interminables, falta de información clara y la cancelación de algunos de los artistas más importantes de la jornada.
Un bono no se compra porque sí. Se compra porque el cartel completo te interesa. En mi caso, artistas como Bad Gyal, Doja Cat y Massive Attack fueron determinantes para adquirirlo. Si una persona compró una entrada de jueves porque quería ver esos artistas, ¿por qué su perjuicio merece compensación y el de un abonado no?
Además, muchos abonados hemos pagado cerca de 390 € entre entrada y gastos de gestión, sin contar transporte, alojamiento y otros gastos para desplazarnos hasta Barcelona. Haber comprado un bono no debería significar tener menos derechos como consumidor.
Entendemos que la seguridad es lo primero y que el tiempo no se puede controlar. Lo que no entendemos es que se reconozca el perjuicio de unos asistentes y se ignore el de otros que vivieron exactamente la misma situación.
Pedimos una compensación proporcional para los abonados afectados por la jornada del jueves.