Estimados señores de Enterprise:
Me dirijo a ustedes para presentar una reclamación formal en relación con el cargo que se me pretende imputar por unos daños en el techo de una furgoneta alquilada, daños que niego haber ocasionado y de los que no fui informada en el momento de la entrega del vehículo.
El lunes 8 de junio alquilamos una furgoneta en Enterprise para realizar una mudanza. El trayecto previsto era salir desde Murcia hacia Navarra, cargar allí la furgoneta y regresar el miércoles 10 de junio.
Durante el viaje de regreso, la furgoneta sufrió una avería por causas totalmente ajenas a nosotros, lo que nos obligó a abandonar la autovía a la altura de Calamocha, en Teruel. Tras varias horas de espera, la furgoneta averiada, que se encontraba cargada con nuestras pertenencias, fue trasladada a la base de Villarquemado, también en Teruel. A nosotros, tres personas —dos adultos y una niña—, se nos indicó que tomáramos un taxi hasta Zaragoza para que Enterprise nos facilitara otro vehículo.
Debido a la hora a la que se resolvió la incidencia, nos vimos obligados a pernoctar en Zaragoza y continuar el viaje al día siguiente. El jueves 11 nos desplazamos primero hasta Villarquemado para traspasar la carga de la furgoneta averiada a la segunda furgoneta facilitada por Enterprise, y posteriormente llegamos a nuestro destino.
Al día siguiente, Jorge, de la oficina de Enterprise en Murcia, me comunicó que el vehículo había llegado con un daño en el techo. Esta información me sorprendió enormemente, ya que durante el uso que hicimos de la furgoneta no pasamos por ninguna zona ni realizamos ninguna maniobra que pudiera haber provocado una abolladura en la parte superior del vehículo. Por este motivo, quedé con él el lunes 15 para tratar el asunto.
En dicha conversación le expliqué que el miércoles, cuando llegamos a la oficina de Enterprise en la estación de Delicias de Zaragoza, aproximadamente a las 19:30 horas, fuimos atendidos por Eric. Posteriormente, su compañero Héctor fue quien nos acompañó hasta la furgoneta para mostrarnos los daños existentes y entregarnos las llaves. Héctor llevaba consigo un espejo, pero en ningún momento lo utilizó para revisar ni mostrarnos la parte superior ni la parte inferior del vehículo. Tampoco me informó de la existencia de ninguna abolladura en el techo.
Como medida de precaución, realicé un vídeo del exterior de la furgoneta en el momento en que nos fue entregada. Al revisarlo posteriormente con Jorge, resulta evidente que, por la altura del vehículo —superior a dos metros—, no tenía forma razonable de comprobar visualmente el estado del techo. No obstante, en una parte del vídeo sí puede apreciarse una irregularidad en la zona lateral de la puerta correspondiente al lugar donde se encuentra el daño.
Remití igualmente a Jorge tanto el vídeo como las capturas de pantalla para que fueran trasladadas al departamento correspondiente, quedando a la espera de una respuesta.
El viernes 19, Jorge me informó de que el departamento de daños no daba por válidas las pruebas aportadas, que la oficina de Zaragoza no había respondido y que, por tanto, Enterprise procedería a cobrarme los daños, alegando que estos no figuraban en el contrato de salida de la furgoneta desde Zaragoza y que fueron detectados posteriormente en la revisión.
No puedo aceptar esta decisión. En ningún momento fui informada de la existencia de ese daño al entregarme la furgoneta en Zaragoza, ni se me mostró la parte superior del vehículo, pese a que el empleado disponía de medios para hacerlo. Además, debido a la altura de la furgoneta, como clienta no tenía posibilidad real de comprobar el techo por mis propios medios. Considero que no se me puede responsabilizar de un daño que no he ocasionado y cuya ausencia tampoco me fue acreditada de forma adecuada en el momento de la entrega.
Por todo lo anterior, solicito formalmente:
- Que se anule cualquier cargo relacionado con el supuesto daño en el techo de la furgoneta.
- Que se revise nuevamente el expediente, teniendo en cuenta el vídeo y las capturas aportadas.
- Que se recabe información y respuesta de la oficina de Zaragoza, especialmente de las personas que intervinieron en la entrega del vehículo.
- Que se me remita por escrito la resolución de esta reclamación, así como toda la documentación en la que Enterprise basa la imputación de dichos daños.
Reitero que me niego a asumir el pago de unos daños que no he causado, de los que tengo pruebas que ya existían en el momento de recibir el vehículo y de los que no fui informada.
Quedo a la espera de una respuesta por escrito a la mayor brevedad posible.
Atentamente,