Soy propietario de un Nissan Qashqai DIG‑T 160 CV (2018) que ha sufrido una avería grave consistente en pérdida súbita de refrigerante, que ha provocado daños catastróficos en el motor, con un presupuesto de sustitución de aproximadamente 14.000 €.
El vehículo se encuentra actualmente inmovilizado en taller oficial, sin que haya autorizado la reparación, al estar en reclamación frente al fabricante.
Nissan Motor España ha rechazado asumir cualquier responsabilidad alegando únicamente que el vehículo se encuentra fuera de garantía, sin valorar la naturaleza de la avería ni su carácter desproporcionado.
Se trata de un fallo del sistema de refrigeración que, por su gravedad y consecuencias, no puede considerarse desgaste normal, existiendo además múltiples casos documentados en este modelo.
Actualmente existe reclamación abierta ante Consumo y solicitud de arbitraje, mientras el taller me requiere retirar el vehículo bajo amenaza de costes y otras acciones.
Solicito la intervención de OCU para:
- Apoyar la reclamación frente al fabricante
- Evaluar este caso como posible defecto reiterado
- Interceder con Nissan para una solución adecuada
Adjunto documentación estructurada para facilitar el análisis del caso.