Noticia

Secafácil Newteck, la secadora que viaja contigo

04 abril 2013
secadora portátil

04 abril 2013

La Secafácil Newteck es una secadora portátil, fácil de montar y de usar, que nos sacará de apuros sobre todo en viajes. Hemos comprobado que elimina las arrugas, no pesa demasiado y no es cara, pero, ojo, su carga es limitada, hace algo de ruido y no seca del todo la ropa.

Si necesitas una secadora, compara antes de decantarte por una. Accede a las características y precios de la mayoría de modelos disponibles en el mercado.

Comparador de Secadoras 

 

La secadora Secafácil Newteck revoluciona el mercado de estos aparatos al convertirla en un utensilio portátil, que nos permitirá llevárnosla de viaje y que no nos sopondrá un gasto desorbitado, pues cuesta 139 euros en la web del fabricante, aunque en otras páginas puede encontrarse en oferta por 59 euros.

Se trata de un sistema que no resulta difícil de montar, como asegura el fabricante, y que a pesar de ser portátil se muestra como sólido y seguro. Consta de dos partes: un calefactor con patas y un perchero y todo el conjunto pesa 4.320 gramos.

Para probar la secadora, hicimos una colada con 4 kilos de ropa, que nos pareció suficiente para saturar el equipo, aunque el fabricante mantenga que en el aparato caben hasta diez kilos de ropa. Incluímos camisas, ropa interior, calcetines, un pijama y un juego de sábanas y toda la carga fue centrifugada a 700 rpm con la intención de garantizarnos una humedad relativamente alta, en torno al 65%.

Al colocar la ropa y cerrar la secadora con el plástico, algunas de las perchas que portaban camisas se descolgaron, por lo que hubo que recolocar la ropa antes de programar el temporizador 90 minutos (tiene un ciclo de hasta tres horas).

Demasiada humedad

La potencia del equipo comenzó en 1055 W y a los tres minutos pasó a 890 W, que mantuvo hasta el final. El consumo de energía fue relativamente bajo, pues alcanzó un valor de 1,10 kWh al detenerse el equipo, a los 75 minutos. Pero tal y como indica el fabricante en el embalaje, la secadora ahorra más energía que un modelo tradicional para esta carga de ropa: una secadora de condensación emplea 3,12 kWh, y si lleva bomba de calor gastaría 1,80 kWh, mientras que una de evacuación llegaría hasta los 2,92 kWh.

Al terminar el programa, la ropa, estirada inicialmente, no presentaba arrugas. Pero el grado de humedad era elevado en la mayoría de las prendas: las sábanas estaban bastante húmedas, como era de esperar; lo que nos sorprendió es que los calcetines, la ropa interior y las camisas, con tejido sintético, también lo estaban, sobre todo en las axilas y el cuello, en el caso de las camisas, donde la acción del aire apenas había podido actuar.

Otro aspecto a mejorar es que la secadora es algo ruidosa debido a que el calefactor está provisto de un pequeño ventilador. Sin embargo, no se apreciaron vibraciones.

Detectamos también que al estar continuamente emitiendo vapor de agua, es aconsejable el uso de la Secafácil en patios o zonas abiertas. De utilizarse en interiores, el ambiente se cargará de humedad.

Elimina las arrugas

Como conclusión, podemos afirmar que la secadora Secafácil Newteck tiene como virtudes que es un equipo fácil de montar y de almacenar que, además, no consume demasiada potencia. Eso sí, no debemos utilizarla para todo tipo de prendas, pues dadas sus características de funcionamiento es recomendable usarla con ropa sintética o delicada, pero únicamente si se coloca bien estirada, de manera que no presente zonas protegidas al paso de aire caliente.

Su principal ventaja es que elimina las arrugas, además de que no es demasiado cara. No obstante, presenta muchos inconvenientes: carga limitada, ruido y una eficacia de secado baja, especialmente en el caso de tejidos de algodón y de cierta densidad. Además, no es apta para interiores y, aunque no es excesivamente pesada -4.320 gramos- sí es algo aparatosa.


Imprimir Enviar por email