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Los pagos en especie ahora cotizan

31 enero 2014
Pagos en especie

31 enero 2014

Si tu empresa retribuye parte de tu trabajo con cheques restaurante, seguros de salud u otros pagos en especie, has de saber que en 2014 han empezado a cotizar. Te explicamos lo que esto significa: aunque muy ligeramente, tu nómina lo va a notar.

Hasta 2014, había una serie de remuneraciones en especie que estaban exentas. El trabajador las recibía íntegras y ni él ni su empresa tenían que pagar ni impuestos ni cotizaciones por ellas (siempre que se mantuvieran dentro de ciertos límites).

Esto ha cambiado y ahora esas remuneraciones siguen exentas de IRPF para el trabajador, pero empiezan a formar parte de la base de cotización. Con ello se quieren reponer las menguadas arcas de la Seguridad Social.

El nuevo sistema

La base de cotización para todas las contingencias y situaciones que cubre la Seguridad Social (desempleo, invalidez, jubilación, incapacidad temporal por causa común o por accidente de trabajo y enfermedad profesional) estará formada por la remuneración total mensual (tanto en metálico como en especie) que reciba el trabajador, exceptuados estos conceptos:

  • Lo que recibe para cubrir los gastos de desplazarse a trabajar fuera de su centro habitual en transporte público (por el importe justificado con factura) o privado (con ciertos límites), así como los gastos de manutención y estancia en sus desplazamientos de trabajo a municipios distintos al de su centro habitual y al de su residencia (con los límites fijados en la normativa del IRPF).
  • Las indemnizaciones por fallecimiento y las correspondientes a traslados, suspensiones y despidos, en la cuantía máxima prevista en la norma sectorial o convenio colectivo que corresponda al trabajador.
  • Las prestaciones de la Seguridad Social, las mejoras de las prestaciones por incapacidad temporal concedidas por las empresas y las asignaciones que éstas conceden para pagar estudios dirigidos a la actualización, capacitación o reciclaje del personal, cuando esos estudios los exija el desarrollo de sus actividades o las características de los puestos de trabajo.
  • Las horas extraordinarias, salvo para la cotización por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social.

Un cachito de tu nómina

Se empieza a cotizar por los suplidos y los gastos (pluses de vestuario, de desgaste de herramientas...), y por las retribuciones en especie como cheques de comida o guardería, planes de pensiones, seguros médicos, plus de transporte...

Por estos conceptos se le descontará al trabajador en la nómina su correspondiente cotización. Los únicos que no lo notarán son los que ya cotizan por la base máxima (3.597 euros al mes), que son los que más ganan (aproximadamente el 4% de los asalariados).

La cotización la pagáis entre tú y tú empresa, cada uno en un porcentaje distinto (bastante más pequeño para ti). Es decir, que tanto tú como tu empresa vais a perder dinero. Calcula que el importe de tu nómina se puede reducir, más o menos, en una cifra que ronde el 6% de lo que sumen esos conceptos que ahora cotizan.


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