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Niniwalker, el artefacto para aprender a andar

08 agosto 2013
Niniwalker

08 agosto 2013

Detectada la demanda, el mercado despliega ofertas para los sufridos padres. Niniwalker es una barra con ruedas para que el niño aprenda a dar sus primeros pasos sin caerse ni deslomarnos. La evolución de tacatacas y correpasillos cumple lo que promete pero cuesta 69 euros.     

Poco antes de cumplir un año, los niños suelen dar sus primeros pasos. La fase del gateo va quedando atrás y el bebé se pone de pie apoyándose en muebles y paredes.

Todo esto ocurre en un proceso natural que no hay que acelerar

Al ponerse en pie, empiezan las caídas y también los dolores de espalda para los sufridos padres que tienen que caminar inclinados para sujetar de la mano a sus hijos. 

Todo empezó con los clásicos andadores o tacatacas, duramente criticados por la posibilidad de volcar (llegó a elaborarse una normativa específica). Para evitar riesgos y mejorar la postura del niño, surgieron los correpasillos (con barra de apoyo en la parte trasera). Ahora llega el Niniwalker.

69 euros por una barra con ruedas

Se trata de una barra con ruedas que maneja el adulto y a la que el niño se agarra. Además, un arnés le sujeta en todo momento. Si el niño tropieza, será sostenido por el arnés (siempre que el adulto reaccione a tiempo y tire de él).

Cuesta 69 euros, aunque en algunas webs y tiendas se encuentran ofertas.

Hemos pedido a varios padres y madres que lo probasen con sus niños: consideran que efectivamente la postura es más relajada que cuando llevan a sus hijos de la mano. Aunque por otra parte, tienen que llevar el brazo levantado, lo que resulta algo cansado.

También quedó comprobada su utilidad para evitar caídas, aunque en superficies lisas las ruedas tienden a resbalar. A veces el niño se golpea con el arco de la barra.            

El montaje es sencillo. Incluye una bolsa en la que guardar el Niniwalker tras plegarlo.

Funciona, pero se usa poco

El Niniwalker cumple con lo que promete, pero se usa durante poco tiempo.

El niño solo podrá empezar a utilizarlo cuando sea capaz de dar algunos pasos y tenga la seguridad de agarrarse por sí solo al manillar. Y dejará de usarlo poco después, cuando ya camine. Por eso su precio nos parece algo elevado.

Nunca hay que forzar el desarrollo locomotor del niño y hay que respetar su fase de gateo, muy importante para su futura coordinación.


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