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Algas: precauciones de consumo

10 noviembre 2021
las algas contienen cadmio, cuidado con consumirlas en exceso

El consumo de algas no para de aumentar. Se pueden comprar en un súper y, también pedirlas en un restaurante sin tener que viajar a un país asiático. Pero, cuidado: las autoridades sanitarias nos advierten de que las algas contienen algunos elementos que pueden llegar a provocar problemas si se toman en exceso: es el caso del cadmio, un metal pesado, o el yodo.

Ventajas e inconvenientes del consumo de algas

Las algas forman parte de la dieta tradicional en muchos lugares de Asia. En Occidente, el interés en este alimento ha ido en aumento y en Europa ya no extraña que nos sirvan un plato que contenga alga fresca como ingrediente o encontrarlas en el supermercado deshidratadas o mezcladas con sal, por ejemplo.

Las algas son un alimentto exótico, ligero... y muy mineralizado. Su consumo se está extendiendo por el mundo debido, sobre todo, a sus características nutricionales:

  • Son poco calóricas y aportan cantidades importantes de folatos (nutrientes beneficiosos para el sistema inmunitario) y de minerales como calcio, magnesio, zinc, yodo, hierro y selenio.

Más información sobre minerales

  • Ciertas especies se venden en forma de suplementos acompañadas por mensajes de sus supuestos beneficios para la salud: depurativas, antiinflamatorias, antivíricas…
  • Por otro lado, se consideran como un alimento sostenible, pues su cultivo requiere poco espacio y no depende de fertilizantes ni pesticidas. 

Sin embargo, podrían presentar otro tipo de problemas pues algunos de los minerales que contienen, en exceso, podrían llegar a ser peligroso: es el caso del cadmio o el yodo. Desde OCU nos hacemos eco de las recomendaciones de consumo dictadas por las autoridades de seguridad alimentaria, al tiempo que te recordamos que si te gustan las algas, es mejor consumirlas con moderación.

Algas, muy ricas yodo

El yodo es un elemento esencial para la síntesis de las hormonas tiroideas, fundamentales a su vez para el crecimiento, el desarrollo del sistema nervioso central, la regulación del metabolismo basal, la función cardiaca y, en general, para el buen funcionamiento del organismoEn la naturaleza el yodo se concentra especialmente en el mar, por lo que son fuentes de yodo la sal marina, los pescados de agua salada y las algas.

Un déficit puede causar problemas, pero el exceso de yodo también puede suponer un problema para determinados grupos de población: niños, mujeres embarazadas o durante la lactancia, así como quienes tengan problemas tiroideos. Para el resto de los consumidores, un ligero exceso en la ingesta recomendada no es problemático

AESAN informa de que las algas pardas y más concretamente de la variedad Kombu (Laminaria japonica, Saccharina japónica) contienen altas concentraciones de yodo.

Recomendaciones de consumo de algas

En 2002 se estableció una ingesta máxima de yodo, y ya en 2012 se llamó la atención sobre la necesidad de moderar el consumo de las algas más ricas en yodo. Más recientemente se pronunció en el mismo sentido la EFSA, al constatar que quienes consumen habitualmente algas marinas o productos elaborados con ellas podrían superar las dosis recomendadas de yodo.

En vista de ello, y a la espera de los resultados europeos como reacción a la Recomendación de vigilancia emitida por la Comisión Europea, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición ha emitido unas recomendaciones de consumo, en especial en los derivados de alga Kombu. En concreto, se recomienda evitar el consumo de algas o de alimentos que las contengan a:

  • Las personas con disfunción tiroidea.
  • Personas que tomen medicamentos  con yodo.
  • Población infantil.
  • Mujeres gestantes o en periodo de lactancia.

Cadmio: cuidado con este metal pesado

Hace un tiempo la Agencia Francesa de Seguridad Alimentaria advirtió sobre los riesgos de consumir en exceso algas y suplementos de algas por su contenido significativo en cadmio.

El cadmio es un metal pesado que, en ingestas elevadas, puede producir náuseas, acumularse en el riñón y provocar fragilidad ósea. Además, está clasificado como cancerígeno por la Agencia de Investigación contra el cáncer, y está considerado como mutagénico y tóxico a nivel reproductivo. Este contaminante se encuentra ampliamente distribuido en el medioambiente como consecuencia de las actividades agrícolas e industriales desarrolladas por los seres humanos.

En la Navidad de 2019 se habló mucho del cadmio a raíz de la recomendación de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria de no chupar las cabezas de gambas y langostinos, ya que en esa parte se acumula el cadmio. Pero no es la única fuente: también se debe tener cuidado con el cadmio que llega a nuestro organismo a través de las algas.

Niveles máximos por determinar

La legislación europea establece niveles máximos de cadmio para algunos alimentos, entre ellos ciertos tipos de carne, pescado, legumbres, cereales, hortalizas, cacao, alimentos infantiles… En el caso de las algas, aún no existe un máximo legal, aunque la Unión Europea ya está considerando establecer límites legales para metales como cadmio, arsénico y plomo.

Entre tanto, se aconseja vigilar el consumo de algas teniendo en cuenta, además, que la concentración de cadmio es particularmente elevada en las algas pardas, como el wakame, y en las rojas, como el alga nori.

Alga wakameAlga nori

Alga wakame Alga nori

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