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Zumos: el consumidor no lo tiene claro

25 febrero 2011

25 febrero 2011

Las guerras comerciales en el sector de los zumos están a la orden del día. Es necesaria una mayor claridad, para que el consumidor sepa exactamente qué es lo que está comprando. Una reciente sentencia da la razón a una petición de la OCU.

Las guerras comerciales entre productos a veces benefician al consumidor, ya que desencadenan en una bajada de precios, con la intención de conseguir ser más competitivos.  Sin embargo, en otros casos resulta perjudicial. Es lo que sucede con los zumos: en estos productos, la competencia se basa en la imagen del producto, que combaten por ser más fresco, más natural. Ahí una información confusa puede pasarnos factura.

Una reciente sentencia ha sacado a la luz las diferencias en el mercado de los zumos. Tras la demanda que interpuso García Carrión (Don Simón) contra Pascual alegando competencia desleal y engaño al consumidor, la justicia obliga a Pascual a retirar sus zumos de los lineales de refrigeración y quitar del etiquetado la frase “Se recomienda mantener este producto entre 0 y 6 ºC”.

Como se refleja en esta sentencia, productos que no necesitan refrigeración se comercializan en frío, simplemente para hacer pensar al consumidor que se trata de un producto fresco.

La OCU ha denunciado en distintas ocasiones esta práctica, en que el consumidor ya no sabe lo que compra, pues se le ofrecen juntos, como si fueran lo mismo, y refrigerados zumos recién exprimidos, que han sido sometidos a un tratamiento térmico, zumos a base de concentrado, que no necesitan conservarse en frío o simples refrescos (es decir agua, con azúcar, aromas, aditivos y algo de vitamina C).

Y puede suceder que, pensando comprar el mejor zumo (porque eso sí, refrigerado sí es sinónimo de más caro), esté comprando un refresco, como sucede con la bebida refrescante Sunny Delight, que no debería venderse en los refrigerados, sino con los demás refrescos…

La normativa de etiquetado dice que “el etiquetado y las modalidades de realizarlo no deberán ser de tal naturaleza que induzcan a error al comprador (…) Sugiriendo que el producto alimenticio posee características particulares, cuando todos los productos similares posean estas mismas características.” También nos recuerda que “estas prohibiciones se aplicarán igualmente a la presentación de los productos alimenticios y a la forma en que estén dispuestos, así como al entorno en que estén expuestos) y a la publicidad.”. Es evidente que, a día de hoy son varios los productos que incumplen lo establecido en las normas, y es algo especialmente visible entre los zumos. Es necesario que haya más control.


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