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Meriendas infantiles: varía y acierta

23 septiembre 2014
meriendas infantiles

23 septiembre 2014

Equilibrio y variedad son la clave de una buena alimentación. Es preciso repartir el aporte calórico y nutricional a lo largo del día, respetando todas las comidas y escogiendo los alimentos más adecuados para cada una. El tentempié de media mañana y la merienda son imprescindibles. 

Desayuno, comida y cena son las tres comidas principales del día, pero lo ideal es hacer 5 comidas diarias. Si esto es importante para todos, en los niños es fundamental. Un buen desayuno, comida y cenas variadas y equilibradas… y entre horas, a media mañana en el cole y por la tarde, a la salida, un tentempié, ya sea almuerzo o merienda. Sin embargo, no siempre les prestamos la atención que merecen. O bien salimos del paso con cualquier cosa, o para evitar repetir los "dramas" habituales de la comida y la cena cedemos en estas otras comidas y ofrecemos a nuestros hijos productos que quizá son más de su gusto, pero no son la mejor opción

¿Quieres saber qué es lo mejor? Consulta el

Comparador de meriendas infantiles

En el almuerzo, en la merienda...

Las alternativas son muchas, y normalmente este tipo de productos están entre los favoritos de la publicidad: su destinatario es un público infantil… y unos padres atareados o preocupados porque el niño no se alimenta correctamente. El resultado, atractivos anuncios en los que se hace hincapié en las bondades nutricionales de cada producto, las vitaminas y minerales que aportan (muchas veces innecesarios o superfluos), pero que se suelen callar sus “peros”, normalmente, un elevado contenido en grasas, sal o azúcares

A los niños les entran por los ojos… pero sus padres tienen más criterio para elegir lo mejor. 

Para ayudarles, OCU ha elaborado un comparador de meriendas infantiles, donde puedes conocer las propiedades, el aporte nutricional y las calorías que proporciona cada producto. Porque no es lo mismo un bollo que un bocadillo, y tampoco es igual una fruta que una chocolatina… pero nada es bueno ni malo: cada alimento debe considerarse en relación con el resto de la ingesta diaria. No pasa nada por comer un bollo de crema y chocolate de vez en cuando, pero si se toma a diario, por mucho que le guste al niño, puede convertirse en un problema. 

Y tú, ¿qué le das a tu hijo para merendar?: valora las alternativas

Bocadillos

Un bocadillo de pan de barra y embutido magro (jamón serrano o cocido o pavo) es una buena opción, que se puede alternar con otras posibilidades, queso, atún o sardinas, paté, chorizo o salchichón... pero ten en cuenta que:

Las calorías de un bocadillo de pan (50 g) varían entre 180 (jamón) y 270 (chocolate).

El pan de molde es más graso que el pan normal.

Los bocadillos industriales, sándwiches prefabricados envasados, etc. son mucho más calóricos, y lo que es peor, tienen  un muy elevado contenido en grasas saturadas. Infórmate sobre los bocadillos.


Bollería

Bollería

De palmeras a magdalenas, pasando por napolitanas o cruasanes, los bollos son los reyes del recreo… sin embargo, su consumo debe ser ocasional, pues a su innegable valor calórico (una palmera de chocolate puede superar las 500 calorías, y un donut anda por la mitad), suma un contenido nutricional desequilibrado. 

Resiste a la tentación del dulce y de la comodidad del producto apetecible y fácil de comer por los niños: es una de las opciones menos convenientes.

Infórmate sobre la bollería.
 


Galletas

Galletas

Las galletas son otro de los protagonistas de estas comidas infantiles.

Entre unas galletas y otras se encuentran grandes diferencias, pero la mayoría no son para ser consumidas a diario: su elevado contenido en grasas saturadas hacen que sea excesivo, y pueden contribuir al aumento de la obesidad infantil. 

En cualquier caso, conviene completarlo con una fruta, además de con leche u otro lácteo…

Infórmate sobre las galletas.


Chocolatinas

Chocolatina


Las chocolatinas, son la opción favorita de muchos niños,  y son también un alimento que debe reservarse solo para ocasiones especiales: no es buena idea recurrir a ellas con frecuencia cada semana.

Infórmate sobre chocolatinas.


Lácteos

Lácteo

Los lácteos son un alimento básico para los niños, y aportan nutrientes esenciales. Los tentempiés de media mañana o las meriendas son una buena ocasión para completar las carencias de los pequeños.  Los fabricantes lo saben, y ofrecen a los consumidores un amplio surtido de lácteos. 

Aun así, no es lo mismo tomar un vaso de leche, que optar por un yogur para beber o un quesito: no todos los lácteos son alimentos equilibrados y de consumo habitual. 

Infórmate sobre los lácteos.


Fruta

Una dieta equilibrada y completa debe incluir a diario 5 raciones de fruta y verdura. ¿Las come tu hijo? ¿Las comes tú? ¿Por qué no aprovechar el almuerzo del cole o la hora de la merienda para completar la ración diaria? 

Frutas como un plátano o una mandarina a media mañana, una pera, albaricoques o un poco de melón para enriquecer la merienda son opciones estupendas: ricas en vitaminas, en minerales, con fibra, saludables, ricas… y con pocas calorías. Conviene ir variando las frutas, buscando las preferencias del niño y poniéndoselo fácil, con frutas que se puedan pelar de forma sencilla o se puedan comer tal cual.

Zumos y néctares tienen a su favor la facilidad de consumo, pero no son comparables a la fruta fresca. Ni siquiera los que se anuncian como batidos de fruta 100% o fruta recién exprimida son lo mismo.

Una alternativa que a menudo olvidamos son los frutos secos. Los productos fritos tienen un alto valor energético, pero hay alternativas aún más saludables que pueden ser una estupenda opción para picar entre horas o para completar una merienda (y no solo para los niños): nueces, castañas, almendras, cacahuetes…



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