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La factura eléctrica mensual desconcierta a los consumidores

29 enero 2009 Archivado

29 enero 2009 Archivado

Subidas de precios, cambios en la estructura tarifaria, modificación en las condiciones…. La electricidad se ha convertido en un quebradero de cabeza para los consumidores. Ahora, la combinación de facturación mensual y lectura bimestral viene a complicar aún más las cosas.

Hasta ahora, los usuarios de suministro eléctrico recibían una factura de electricidad cada dos meses. Pero ahora, pese a que la lectura del contador seguirá siendo bimestral, la factura se emitirá cada mes para los clientes que hayan contratado una potencia de hasta 10 kWh.

Las compañías eléctricas comenzaron a aplicar esta norma a finales del año pasado pero, como ya es habitual, la falta de información previa y la ausencia de una metodología única ha sembrado el desconcierto entre los consumidores.

Aplicar facturación mensual cuando la lectura del contador es bimestral es un problema que podría resolverse de distintas maneras: por ejemplo, las compañías podrían haber optado por no facturar nada en concepto de consumo los meses en que no hubiera lectura del contador, o a partir de la lectura del contador, retrasar el cobro de una parte estimada del consumo (la mitad) a la siguiente factura. Pero como era de esperar, las compañías han buscado la solución más interesante para ellas, que es adelantar la facturación no sólo de los términos fijos de la factura, sino también del consumo. Para ello lo que hacen es realizar una estimación de ese consumo, que se corrige en la siguiente factura en la que ya sí hay lectura de contador

El hecho cierto es que, hoy por hoy, los clientes de servicio eléctrico deben ser conscientes de que su factura será mensual, y tener presente que, con una factura reducida a la mitad, es más difícil percibir las importantes subidas de tarifas de electricidad que se prevén para próximos meses.

Por otro lado, deben estar pendientes para estar seguros de que se les aplican correctamente las tarifas a su consumo (ya sea real o estimado) y detectar posibles errores. Por ejemplo, deben tener presente que los recargos que la nueva estructura de tarifas prevé para quienes consuman más electricidad (más de 500 kW mensuales) o los descuentos previstos sólo son aplicables en lecturas reales de contador.

En cualquier caso, los consumidores necesitan contar con información adecuada y suficiente para hacer frente a todos estos cambios: es la Administración quien debería encargarse de ello.


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