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España no es pirata

12 marzo 2015

12 marzo 2015

Sabemos que lo habitual es culpar al usuario y pintar al consumidor español como un malvado pirata sin remedio. Pero ¿por qué no hablamos de la calidad de la oferta y de sus precios? ¿Y por qué las sociedades de gestión de derechos no contestan a nuestras preguntas?

Una vez más muchos medios se fían del último Observatorio de la Piratería: el 88% de los contenidos digitales consumidos en España son piratas y el 58% de los internautas practica la piratería. 

Pero ¿España es pirata? Maticemos.  

Los datos vienen de una encuesta encargada por el lobby de la propiedad intelectual, la Coalición de Creadores

Como parte interesada, tras anunciar los datos inmediatamente exigen que se aplique "con el máximo rigor la legislación recién modificada". 

O lo que es lo mismo: una ley que renuncia a buscar las causas profundas del problema y le cuelga el muerto al usuario. Porque decir que los españoles somos malos es más fácil que arremangarse para reconvertir una industria en crisis. 

¿Quién tiene la culpa de la piratería?

Si nos ponemos del lado del consumidor no es solo porque es nuestro deber (fuimos, somos y seremos OCU) sino también porque hay datos que no nos cuadran. Por ejemplo:

  • Si vivimos en el país más pirata del mundo, ¿por qué televisiones de pago como Canal+ o Movistar TV cuentan con 1,5 millones de abonados cada una? 
  • ¿Por qué plataformas online totalmente legales como Spotify (con una boyante opción de pago) y YouTube baten sus propios récords cada día? 
  • ¿Por qué en este supuesto país del todo-gratis el cine español ha conseguido sus mejores cifras de recaudación en 7 años?
  • ¿Por qué las sociedades de gestión de derechos (estilo SGAE) no colaboran en la reforma del copyright? 

No saben, no contestan

De cara a la reforma de la directiva europea sobre el copyright, OCU (en una acción conjunta de la asociación europea de consumidores BEUC) envió un cuestionario a las principales sociedades de gestión de la propiedad intelectual

La idea era la siguiente: proponíamos diversos comportamientos del usuario y ellos respondían si eran legales o no. 

Subir a YouTube el vídeo de la boda en el que se oyen las canciones de la banda. ¿Es legal? Hacer miles de copias de seguridad en Dropbox de música descargada legalmente. ¿Es legal? Las preguntas se centraban en situaciones ambiguas que cualquier norma debería aclarar.    

¿El resultado? Solo CEDRO ha contestado a las preguntas y se ha reunido con nosotros. 

El resto de las que forman parte de ADEPI (incluyendo a SGAE) ni tan siquiera se han dignado a contestar a una sencilla encuesta cuyo único objetivo es ayudar a legislar en este tema que, según dicen, tantísimo les preocupa. 

Más debate, menos caza de brujas

Los lobbistas de la propiedad intelectual ni responden ni escuchan a los consumidores, que están dispuestos a pagar, sí, pero por una oferta de calidad y a precios razonables. 

En lugar de colaborar, estos grupos y sociedades adoptan una irracional estrategia que persigue convertir a sus clientes en criminales. 

OCU condena cualquier tipo de piratería: no es justo hacer dinero con el esfuerzo de otros. Sobra decirlo, pero por desgracia es necesario ya que, últimamente, a todo el que intenta matizar se le acusa de promover la piratería. 


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