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Llega alprostadil tópico, “la Viagra en crema”

01 julio 2015
viagra

01 julio 2015

Se conoce como "la Viagra en crema" y, aunque no tiene nada que ver con la popular Viagra, es un fármaco indicado para lo mismo: combatir la disfunción eréctil. Una campaña de publicidad encubierta destaca sus posibles beneficios, pero no sus contraindicaciones, que son muchas.

La Viagra ha revolucionado las relaciones sexuales de miles de personas en todo el mundo gracias a sus propiedades contra la disfunción eréctil. Ahora, llega al mercado otro medicamento que, aunque nada tiene que ver con la Viagra, se conoce como “la Viagra en crema”, ya que está indicado para lo mismo: combatir la disfunción eréctil.

Lo novedoso de este producto es la forma en que se aplica, pues se trata de una crema. Contiene alprostadil, que ya existía en inyecciones, y aunque es mucho más aceptable para el paciente en este nuevo formato, también tiene efectos adversos y limitaciones.

Campaña encubierta

En cualquier caso, la disfunción eréctil es una enfermedad que debe ser evaluada por un médico y que tiene tratamientos eficaces desde hace tiempo.

Por eso sorprende que la llegada de este producto haya sido aprovechado para lanzar una campaña de publicidad encubierta de un medicamento que requiere de receta médica, y que utiliza la estrategia de medicalizar la sexualidad con el objetivo de vender fármacos.

La campaña de este medicamento, que han llamado Virirec, lo coloca como un hallazgo histórico al nivel de la Viagra, y como un medicamento de primera línea en el tratamiento de la disfunción eréctil (DE), destacando entre sus beneficios:

  • Facilidad de uso, al tratarse de una crema.
  • No es necesaria una estimulación sexual previa para comenzar a actuar, a diferencia de la Viagra y derivados.
  • Menos interacciones o improbables con otros fármacos, alimentos o alcohol, por lo que pueden usarlo pacientes con problemas cardíacos, hipertensión o  diabetes.

Pero muy poco se dice de sus efectos adversos y limitaciones, que son muchos.

Haciendo una lectura crítica, vemos que el ensayo clínico al que hacen referencia para destacar su eficacia se realizó frente a placebo, y no hay datos de eficacia frente al tratamiento de primera línea de la DE, que son los inhibidores de la fosfodiesterasa 5; o sea, Viagra y sus derivados. 

En opinión de OCU, antes de autoproclamarse tratamiento de primera línea debe demostrarse que es más eficaz que los ya existentes.

Toma precauciones

Pero ni es tan cómodo ni tan inocuo como puede parecer, y en su ficha técnica encontramos más información sus efectos adversos y contraindicaciones:

  • No debe utilizarlo personas con hipotensión ortostática, infarto de miocardio y síncope, y se debe advertir a los pacientes que deben evitar la conducción de vehículos o  tareas peligrosas, por si ocurre hipotensión o síncope después de la administración del medicamento.
  • Tampoco deben usarlo pacientes en quienes no se recomienda la actividad sexual, como en enfermedades cardiovasculares o cerebrovasculares inestables.
  • No debe utilizarse durante el coito con una mujer potencialmente fértil o durante el embarazo, a menos que se utilice un condón.
  • No se recomienda usarlo más de una vez cada 24 horas y la máxima frecuencia de uso no debe exceder de 2 a 3 veces por semana.
  • La aplicación de alprostadil puede producir efectos adversos en la pareja, por ejemplo el de mayor frecuencia es irritación vaginal.
  • A pesar de tratarse de un producto en crema, la aplicación no es tan sencilla, ya que hay que aplicarlo dentro de la uretra y los pacientes deben recibir las instrucciones sobre la técnica de administración adecuada.

Este fármaco se dispensa bajo prescripción médica, aunque no tiene financiación pública y la caja de cuatro dosis cuesta 46 euros.

Medicalización de la sexualidad

La medicalización de la sexualidad es un proceso mundial que conlleva la definición de comportamientos y estados sexuales, como problemas de salud y por tanto diagnosticables y susceptibles de ser resueltos con tratamientos o fármacos.

Y aunque la publicidad de un medicamento con receta está prohibida en España, se hace de manera indirecta. Por ejemplo:

  • Se aprovecha la salida del medicamento para hablar de la elevada prevalencia de la DE, y encajan las cifras con sus intereses. Así  cuantos más varones sientan la necesidad de recurrir a los fármacos para tener una erección, más ventas.
  • Se recurre a expertos o líderes de opinión en el ámbito científico.
  • Se destaca que se trata de una patología  infradiagnosticada y poco tratada.

En conclusión, se promociona la venta de un medicamento haciendo publicidad de la enfermedad para la que está indicado.

Pero no se resalta que la disfunción eréctil (DE) es un proceso multifactorial con destacadas variaciones, tanto en su grado como en la forma en que la vive cada paciente o pareja en función de sus expectativas sobre el contacto sexual y su propios recursos personales.

Por ello, es vital abordar tanto los aspectos psicológicos y sexuales, como los fisiológicos.

Se equipara el placer con la erección, cuando en realidad es posible tener relaciones sexuales satisfactorias sin erección.


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