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Gasto farmacéutico: recortar es posible

25 marzo 2010

25 marzo 2010

El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas han aprobado el pacto por la sanidad, con varias medidas para recortar el gasto farmacéutico, una de las principales fuentes del gasto sanitario. La OCU considera que las medidas adoptadas no son las más convenientes para contener ese gasto, y hace sus propuestas para lograrlo.

Las medidas aprobadas por el Ministerio de Sanidad y las CCAA, y anunciadas el pasado 18 de marzo, se centran en:

  • Modificar el cálculo de los precios de referencia.
  • Rebaja de los medicamentos genéricos en un 25%. 
  • Precio máximo de financiación para determinados grupos de medicamentos.

Factura farmacéutica: un gasto que hay que contener

La factura farmacéutica es uno de los componentes esenciales del gasto sanitario. Ahorrar el gasto en fármacos posibilita reforzar otros servicios de la sanidad pública.

Una de las primeras medidas exitosas de contención del gasto farmacéutico público fue, a partir del año 2000, establecer precios de referencia, que fijan un precio máximo para muchos medicamentos de marca cuyos principios activos también pueden encontrarse en forma de genéricos. Sin embargo, a partir del seguimiento y análisis de una cesta de medicamentos compuesta por más de 400 fármacos, la OCU constató que, pese a que los precios de los medicamentos bajaban, la factura farmacéutica seguía creciendo. Y no sólo debido al progresivo envejecimiento de la población sino también por el incremento del gasto medio por receta (ocasionado por el tipo de medicamento prescrito).

Ésta es una de las cuestiones básicas, cuyo análisis la OCU echa en falta en el pacto por la sanidad: la mayor parte de los medicamentos prescritos son fármacos originales, de marca, mucho más caros que los que tienen precio de referencia (que agrupan a la mayoría de genéricos) y que no han demostrado ser mejores. Ver Reducir el gasto farmacéutico.

Se recurre poco a los genéricos

Todavía se usan pocos medicamentos genéricos: desde la OCU se indica que es necesario es necesario un mayor esfuerzo de todos los sectores implicados para incrementar el peso que tienen los genéricos en nuestro país. Recurrir a los medicamentos genéricos se traduce en un significativo ahorro.

Derivar a los pacientes hacia fármacos nuevos que no están sujetos al sistema de precios de referencia sigue siendo una práctica frecuente entre los médicos. La industria farmacéutica realiza una inversión muy fuerte para promover sus "novedades".

Por otro lado, el número de principios activos comercializados como genéricos es aún escaso comparando con otros países de la Unión Europea.

Se ha avanzado mucho, pero sigue habiendo trabas (por parte de las normas y de la industria farmacéutica). Las autoridades europeas de la competencia recientemente, que han sido tajantes al denunciar que las compañías farmacéuticas están retrasando intencionadamente la salida al mercado de productos genéricos, lo que eleva significativamente el gasto sanitario, perjudica a los usuarios y desincentiva la innovación en el sector.

Propuestas de la OCU para reducir el gasto farmacéutico

A juicio de la OCU, las medidas que ponen el acento tanto en la modificación del cálculo de los precios de referencia como en el descenso de los precios de los medicamentos genéricos inciden en una parte del mercado que no es la que origina el mayor gasto.

Las propuestas de la Organización de Consumidores y Usuarios para reducir la factura farmacéutica pasan por:

  • Excluir de la financiación pública a los medicamentos nuevos que no aporten una ventaja terapéutica evidente, lo que es lo mismo que decir que se evalúe la relación coste/efectividad de los nuevos fármacos para decidir si se van a financiar o no dentro del sistema nacional de salud y a quién.
  • Incentivar el uso de genéricos entre médicos, farmacéuticos y consumidores.
  • Promover la facultad del farmacéutico para que sustituya los fármacos prescritos por el médico por genéricos equivalentes.
  • Limitar la promoción de medicamentos sobre los médicos y el público en general.
  • Fomentar la transmisión de datos comparativos por parte de la Administración sobre los aportes terapéuticos de los principios activos nuevos y, en todo caso, se insista en que los fármacos que aún no han sido probados a gran escala deben emplearse con precaución.
  • Buscar distintas vías de apoyo a la innovación, destinando más fondos públicos a la investigación básica y evitando que se utilicen para financiar estudios sin valor terapéutico.

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