Noticia

Copago sanitario: no hay por qué pagar más

23 noviembre 2011

23 noviembre 2011

Si se llega a establecer el sistema de copago, los españoles tendríamos que pagar por cada servicio sanitario recibido. Para la OCU, hay otras alternativas a este sistema, que acentúa la desigualdad y penaliza a los que tienen menos recursos.

De forma intermitente se suceden en la prensa anuncios sobre el copago sanitario. Acaba de sumarse al carro Cataluña, anunciando para un futuro próximo la creación de una tasa por receta de medicamento con la justificación de "moderar" su consumo por parte de la población, abundando en la idea equivocada de que los españoles consumimos productos y servicios sanitarios por nuestra propia elección y de forma irresponsable.

El sistema de copago, como su nombre indica, se basa en que el usuario pague por cada servicio sanitario recibido. Podría ser una alternativa para lograr un sistema sanitario más sostenible, pero desde la OCU no estamos de acuerdo: el copago acentúa la desigualdad y penaliza a los más vulnerables. Hay otras medidas que pueden contribuir a mejorar el sistema de salud, sin comprometer los derechos de los ciudadanos.

Copago: no es la solución

La idea del copago no es nueva. Los partidarios del copago lo vinculan a la sostenibilidad del sistema sanitario, pero ya se ha probado en otros países y los resultados no son satisfactorios:

  • Ante cualquier dolencia, los pacientes tardan más en acudir al médico y, al final, los costes del tratamiento son mayores.
  • Este sistema penaliza a los más desfavorecidos económicamente y contribuye a la desigualdad entre ciudadanos.

Desde la OCU opinamos que la relación entre copago y mejor sostenibilidad no está demostrada. A juicio de la OCU, hay otras medidas que contribuirán a una mejor gestión de nuestro sistema de salud (uno de los mejores de Europa) para que siga siendo público y universal, básicamente, medidas encaminadas a la prevención y promoción de la salud y al uso más eficiente de recursos.

Algunas alternativas

  • Las comunidades autónomas deberían estar obligadas a dedicar la partida sanitaria asignada por el Estado, exclusivamente a la sanidad. Sin duda, se reduciría la deuda sanitaria autonómica.
  • Reforzar el papel de la atención primaria con medios adecuados
  • Promover el uso racional del medicamento y de las tecnologías sanitarias.
  • Controlar el gasto farmacéutico en los hospitales.
  • Potenciar la educación sanitaria de la población
  • Rendir cuentas y ser transparentes en la gestión del gasto sanitario. En este sentido apoyamos las facturas informativas sobre el coste real de los servicios, que nos ayudan a valorar el gasto en salud.

Imprimir Enviar por email