En relación con la respuesta emitida por T. Salud S.A. de fecha 13 de abril de 2026, manifiesto mi total disconformidad con su contenido, al contener afirmaciones genéricas y, en aspectos esenciales, manifiestamente inexactas.
En primer lugar, resulta inverosímil la afirmación de que “la habitación ha sido visitada en distintas ocasiones desde aquella fecha”, ya que dicha circunstancia no se ha producido en ningún momento. Durante todo el periodo en que el televisor permaneció sin funcionamiento (del 2 al 10 de abril), el paciente —persona de 84 años— ha estado permanentemente acompañado por familiares, así como el otro paciente de la habitación, también con acompañamiento continuo. Asimismo, el personal de recepción del hospital, conocedor del personal técnico de la empresa, estuvo pendiente de su posible presencia sin que conste intervención alguna.
Debe añadirse que dicho periodo coincidió con Semana Santa, lo que hace aún menos creíble la afirmación de que el hospital “se atiende a diario”, ya que no se produjo ninguna intervención técnica ni seguimiento efectivo durante esos días, a pesar de las reiteradas incidencias comunicadas.
Por tanto, se niega expresamente que ningún técnico haya acudido a la habitación ni al hospital en relación con esta incidencia, lo que contradice directamente lo manifestado por la empresa.
En segundo lugar, la empresa reconoce que “por alguna razón técnica” la incidencia no les llegó en tiempo y forma. Esta afirmación no exime de responsabilidad, sino que evidencia una deficiencia grave en su sistema de atención al cliente, ya que se realizaron múltiples llamadas, sin posibilidad de atención humana y sin que se gestionara eficazmente la incidencia.
Debe destacarse que el problema no fue resuelto por la empresa a través de sus propios canales, sino gracias a la intervención de un tercero, que logró localizar a un técnico en otro hospital (Gregorio Marañón), quien finalmente solucionó la incidencia de forma remota. Este hecho evidencia una falta total de diligencia y control del servicio por parte de la empresa reclamada.
Asimismo, el servicio contratado por 3 días no fue prestado en ningún momento dentro del periodo contratado, constituyendo un claro incumplimiento contractual, conforme a lo dispuesto en la normativa de defensa de consumidores y usuarios.
En cuanto a la propuesta de devolución del importe abonado, si bien se valora positivamente, resulta claramente insuficiente, dado que no compensa los perjuicios ocasionados durante 9 días en un entorno especialmente sensible como es un hospital público.
No puede obviarse que la ausencia de este servicio ha afectado directamente al bienestar de una persona de edad avanzada (84 años), para la cual la televisión constituye un elemento básico de distracción, acompañamiento y apoyo emocional durante su estancia hospitalaria.
Por todo lo expuesto, REITERO MI SOLICITUD:
- La devolución íntegra del importe abonado (9,50 €).
- El abono de una compensación adicional de 50 € por los daños y perjuicios ocasionados, derivada del incumplimiento total del servicio durante el periodo contratado y la falta de atención efectiva.
- Que se revise la actuación de la empresa en la gestión de incidencias, así como la veracidad de la información trasladada en su respuesta.
Asimismo, dejo constancia de que, de no obtener una respuesta adecuada, me reservo el derecho a ejercer cuantas acciones me asistan en derecho, así como a trasladar los hechos a los organismos competentes en materia de consumo y sanidad.