Realicé una compra con entrega a domicilio, pero en ningún momento recibí llamada ni aviso para efectuar la entrega en mi casa. Posteriormente y tras tardar muchísimo en llegar, me enviaron un mail indicando que lo habían dejado directamente en un punto de recogida. Debido a las fechas de Semana Santa y al encontrarnos fuera durante esos días, no fue posible retirarlo a tiempo.
Ante esta situación, ejercí mi derecho de desistimiento solicitando la devolución del dinero, manifestando claramente que ya no deseaba recibir el producto. Sin embargo, la respuesta obtenida ha sido que no procederán al reembolso, que reenviarán nuevamente el pedido y que además debo abonar 8 € adicionales por el nuevo envío. Esto es claramente ilegal.
La normativa de consumo reconoce el derecho del comprador a desistir de una compra online dentro del plazo legal correspondiente, por lo que no devolver el dinero o dificultar la devolución cuando el cliente ya ha comunicado su voluntad de desistir es ilegal.
Sigo sin el producto y se han quedado con mi dinero.