Seguros de moto: pocas alternativas, pero hay
Si vas a contratar un seguro de moto o cambiar de compañía, hay una serie de pautas que debes seguir para no llevarte sorpresas. Las condiciones de estos seguros son especialmente duras con los jóvenes y los inexpertos, pero hay algunas opciones interesantes.
Si vas a contratar un seguro de moto o cambiar de compañía, hay una serie de pautas que debes seguir para no llevarte sorpresas. La prima dependerá mucho de la edad y la experiencia.
Los seguros de motos son especialmente duros con los jóvenes y los inexpertos, por lo que es aconsejable preguntar en el concesionario donde se haya comprado el vehículo por las opciones que ofrece para asegurar el vehículo. Pero también se debe preguntar a otras aseguradoras, por ejemplo donde el motorista o sus allegados tengan contratados otros seguros, ya sean de coche, de hogar, o cualquier otro.
Si no se es joven, se atesora experiencia y se tienen escasos siniestros, la mejor opción es acudir a las aseguradoras privadas. Si se niegan a la admisión o las primas son muy altas, se puede acudir al Consorcio de Compensación de Seguros. Es posible acceder en caso de ser rechazado -por escrito- por dos aseguradoras. Te ofrecerán exclusivamente el seguro obligatorio, que cubre la responsabilidad civil por los daños que se puedan causar a otros (hasta 70 millones de euros por daños personales y 15 millones por daños materiales) incluido el pasajero si la moto y el conductor habitual están autorizados a transportarlo. Se puede contratar a través de su web o por teléfono: 902 222 665 y 952 367 042, de lunes a viernes de 9 a 18 horas. Es aconsejable completarlo con una buena garantía de defensa jurídica y reclamación de daños.
Los seguros a terceros para motos incluyen responsabilidad civil, defensa jurídica, reclamación de daños, y asistencia en viaje. También se comercializan algunos seguros básicos sin esta última garantía, aunque se pueden encontrar seguros a terceros por poco más, y compensa contratarlos.
Algunas compañías ofrecen la opción de cubrir además el robo, y el incendio, a través del seguro a terceros ampliado. Se excluyen los robos parciales, como por ejemplo de los retrovisores, y sólo se cubre el robo de la moto completa. Aunque las hay sin franquicia, el propietario de la moto sí suele hacerse cargo de una parte de la indemnización si la moto es robada o sufre un incendio.
Tampoco existe demasiada oferta de seguros a todo riesgo, que incluyen adicionalmente la garantía de daños propios. Son muy pocas las compañías que lo ofrecen, y en ocasiones sólo a quienes ya tengan alguna otra póliza con ellas. En caso de no ser nueva la moto, la compañía exigirá un examen pericial previo.
Si vas a contratar un seguro de moto o cambiar de compañía, hay una serie de pautas que debes seguir para no llevarte sorpresas. La prima dependerá mucho de la edad y la experiencia.
Los seguros de motos son especialmente duros con los jóvenes y los inexpertos, por lo que es aconsejable preguntar en el concesionario donde se haya comprado el vehículo por las opciones que ofrece para asegurar el vehículo. Pero también se debe preguntar a otras aseguradoras, por ejemplo donde el motorista o sus allegados tengan contratados otros seguros, ya sean de coche, de hogar, o cualquier otro.
Si no se es joven, se atesora experiencia y se tienen escasos siniestros, la mejor opción es acudir a las aseguradoras privadas. Si se niegan a la admisión o las primas son muy altas, se puede acudir al Consorcio de Compensación de Seguros. Es posible acceder en caso de ser rechazado -por escrito- por dos aseguradoras. Te ofrecerán exclusivamente el seguro obligatorio, que cubre la responsabilidad civil por los daños que se puedan causar a otros (hasta 70 millones de euros por daños personales y 15 millones por daños materiales) incluido el pasajero si la moto y el conductor habitual están autorizados a transportarlo. Se puede contratar a través de su web o por teléfono: 902 222 665 y 952 367 042, de lunes a viernes de 9 a 18 horas. Es aconsejable completarlo con una buena garantía de defensa jurídica y reclamación de daños.
Los seguros a terceros para motos incluyen responsabilidad civil, defensa jurídica, reclamación de daños, y asistencia en viaje. También se comercializan algunos seguros básicos sin esta última garantía, aunque se pueden encontrar seguros a terceros por poco más, y compensa contratarlos.
Algunas compañías ofrecen la opción de cubrir además el robo, y el incendio, a través del seguro a terceros ampliado. Se excluyen los robos parciales, como por ejemplo de los retrovisores, y sólo se cubre el robo de la moto completa. Aunque las hay sin franquicia, el propietario de la moto sí suele hacerse cargo de una parte de la indemnización si la moto es robada o sufre un incendio.
Tampoco existe demasiada oferta de seguros a todo riesgo, que incluyen adicionalmente la garantía de daños propios. Son muy pocas las compañías que lo ofrecen, y en ocasiones sólo a quienes ya tengan alguna otra póliza con ellas. En caso de no ser nueva la moto, la compañía exigirá un examen pericial previo.
Ninguna aseguradora indemniza por el valor de una moto nueva después del primer año, y en los posteriores lo más habitual será indemnizar únicamente con el valor venal: lo que nos pagarían en un concesionario por venderle la moto. En los mejores casos, con el valor de reposición -lo que costaría comprar en un concesionario una moto de antigüedad y características similares- o el valor venal mejorado con un 30 %; es decir, el 130 % del propio valor venal, que según el ejemplo siguiente resultaría un valor similar al valor de reposición.
En la siguiente tabla, se puede observar la rápida depreciación del valor venal, expresado en porcentaje sobre le valor de una motocicleta Yamaha de 500 cc:
| Valor venal |
Valor de reposición |
|
| Nueva |
100% | 100% |
| Con 1 año |
61% | 82% |
| Con 2 años |
58% | 75% |
| Con 3 años |
51% | 70% |
| Con 4 años |
48% | 66% |
| Con 5 años |
45% | 58% |
Las aseguradoras fijan primas diferentes en función del perfil del conductor (edad, siniestralidad previa y experiencia), de la moto (cilindrada y frecuencia de uso), siniestralidad de la zona...
En OCU hemos detectado que puede haber saltos importantes en la prima en función del tramo de edad en el que se encuentre el conductor, especialmente en menores de 28 años. En ese caso, nuestro consejo es que solicites presupuesto en varias aseguradoras.
Ejemplos de primas
Una mujer que ya tiene un coche y quiere comprarse una moto de 125 cc que nueva cuesta unos 3.900 euros. Se trata de una conductora de 25 años que tiene el carné clase B hace 5 años. Tiene ya asegurado el coche hace dos años en la misma compañía en la que quiere asegurar la moto y no tiene siniestros a sus espaldas. La quiere usar para ir al trabajo y para ocio en Madrid. El seguro a terceros con la garantía de robo, podría contratarlo desde 185 euros con una franquicia de 800.
Un hombre que desea asegurar una moto de 500 cc con un precio de 10.600 euros. Conductor de 40 años que tiene el carné tipo A desde hace una década. Tiene asegurada la moto en otra compañía desde hace dos años y sin siniestros en sus 10 años como conductor. Circula en Barcelona y la utiliza para ir al trabajo y ocio. El vehículo pasa la noche en un garaje colectivo. Entre otras opciones, puede encontrar un seguro a todo riesgo por 354 euros con una franquicia de 2.400.