Noticia

El Impuesto de Patrimonio vuelve a la carga

20 octubre 2011 Archivado
Impuesto Patrimonio

20 octubre 2011 Archivado

El Impuesto de Patrimonio ha reaparecido. Pero esta vez es menos probable que tengas que aflojar el bolsillo, porque hay que tener más patrimonio que antes para estar obligado a tributar. Al menos en teoría, porque las peculiaridades fiscales autonómicas pueden cambiar las cosas.

El Impuesto de Patrimonio, que llevaba en suspenso desde el año 2008, va a recaudarse de nuevo a través de las declaraciones que se presenten en los años 2012 y 2013 (es decir, las correspondientes a los ejercicios 2011 y 2012).

La legislación estatal establece que no tendrás que tributar salvo que el valor de tu patrimonio supere ciertos límites, mucho más altos que los de antes:

  • El mínimo exento por contribuyente es de 700.000 euros (antes eran 108.182,18 euros).
  • La vivienda habitual está exenta hasta 300.000 euros por contribuyente (antes eran 150.253,03 euros).

En todo caso, están obligados a declarar los contribuyentes que superen esos límites y les salga la declaración "a ingresar" (una vez aplicadas las deducciones o bonificaciones que procedan), así como los que posean bienes o derechos por valor superior a 2.000.000 euros, aunque el cálculo no les salga "a ingresar" (antes este límite era de 601.012,10 euros).

Ahora bien, eso es lo que dice la legislación estatal y lo que se aplicará en las comunidades autónomas en las que no haya leyes particulares al respecto (la mayoría). El impuesto de patrimonio está cedido a las comunidades autónomas, que pueden regular el mínimo exento, la tarifa, las deducciones y las bonificaciones. Algunas lo han hecho, lo que puede desembocar en graves desigualdades fiscales según el lugar de residencia.

Así por ejemplo, en algunas comunidades como Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña y Galicia, quedarán obligados al pago contribuyentes con patrimonios mucho menores de 700.000 euros, porque el mínimo exento fijado por la legislación autonómica es mucho más bajo (de 108.200 a 150.000 euros). Por el contrario, quien resida en Madrid no tendrá que pagar nada, porque allí está vigente una bonificación igual al 100% de la cuota del impuesto.

No obstante, este panorama puede modificarse si las comunidades autónomas deciden cambiar la normativa autonómica ahora existente, o si cambia el Gobierno central y con él las disposiciones fiscales.


Imprimir Enviar por email