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Jugar a la lotería como inversión es perder por estadística

24 enero 2013

24 enero 2013

La probabilidad de lograr un premio de primera categoría en el Euromillón es de 1 entre 76.275.360, una opción tan remota que la posibilidad estadística de que nos caiga un rayo es 17 veces superior. Plantearse el juego como inversión es un error, por mucha ilusión que nos haga.

Los españoles gastamos más de 26.500 millones de euros en loterías y juegos de azar durante el año 2011. A pesar de la crisis, esta cantidad revela que cada habitante gastó una media de 565 euros al año en su afán porque un buen premio le cambie la vida.

La ilusión no nos la quita nadie, pero debemos desterrar esa falsa sensación de algunos jugadores de que podemos resultar agraciados con facilidad, pues la probabilidad de acertar es siempre más baja cuanto más alto es el premio en relación a la cantidad apostada.

Con datos objetivos, éstas son las probabilidades reales de éxito que nos ofrecen algunos de los sorteos más populares:

  • Resultar premiado con el Gordo de la Lotería de Navidad, 1 entre 100.000.
  • Ganar el Cuponazo de la ONCE, 1 entre 13.500.000.
  • Acertar 7 en el 7/39 de la ONCE, 1 entre 15.380.937.
  • Acertar 6 números en La Primitiva, 1 entre 13.983.816.
  • Lograr un premio de la primera categoría del Euromillón, 1 entre 76.275.360.

Como curiosidad, mencionar que la probabilidad de que nos caiga un rayo es aproximadamente de 1 entre 4.500.000; es decir, la probabilidad de que esto ocurra es 17 veces superior a la de ganar el premio máximo en el Euromillón. 

Sólo el Estado gana siempre

La Lotería Nacional es el sorteo que mayor porcentaje de la recaudación destina a premios, un 70%. El resto de lolerías dedica entre el 50% y el 55%. Esto le permitió al Estado obtener en 2011 un beneficio bruto de 3.747 millones de euros, cantidad que aumentará considerablemente en 2013, ya que desde el 1 de enero quienes resulten agraciados con un premio superior a 2.500 euros deben tributar un 20% del premio al Estado por la ganancia obtenida.

En conclusión, la estadística nos dice que en la gran mayoría de las ocasiones acabaremos perdiendo el dinero apostado. Ya lo dijo Fernán Caballero en su libro Cuentos, adivinanzas y refranes populares: "El que por necesidad juega, por necesidad pierde". 


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