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Bitcoin, la moneda virtual es un riesgo real

21 enero 2014

21 enero 2014

Las monedas virtuales se han puesto de moda, incluso como inversión. Bitcoin es el nombre de la  más conocida, pero hay otras: no recomendamos invertir en ellas, y la Autoridad Bancaria Europea también avisa de sus riesgos.

Las monedas virtuales, la última tendencia en inversión, y gozan cada vez de más popularidad, sobre todo la más conocida, el bitcoin. El fenómeno se generaliza, tanto, que la Autoridad Bancaria Europea ha advertido a los usuarios de los posibles riesgos que conlleva comprar, mantener o realizar transacciones comerciales con monedas virtuales.

Moneda virtual: ¿qué es?

La moneda virtual es una modalidad de dinero digital, que no es emitido por ningún banco central. Por tanto, no tiene detrás la garantía de un país (o países) que respondan por ella, ni tampoco está regulada.  La moneda virtual sirve como medio de pago, tanto en entornos online, en juegos o en las redes sociales, como en transacciones off line, en la vida real

La moneda virtual más conocida es el bitcoin. Pero hay más: si oyes hablar de litecoin, ecash, microcash, novacoin, rucoin, worldcoin… te están hablando de otras monedas digitales.

¿Cómo funciona?

Las monedas virtuales pueden comprarse en una plataforma de intercambio utilizando una moneda convencional (euros, libras, dólares…). Luego se transfieren a una cuenta personalizada en bitcoins, que es la llamada “cartera digital” o “monedero virtual”. Y desde allí se pueden  usar esos bitcoins para pagar a quienes lo acepten, o convertirlos en una moneda convencional. 

Una inversión no recomendable

No interesa invertir en estos productos: los usuarios de la moneda virtual corren riesgos claros.

  • La falta de regulación de la moneda es el principal de esos peligros.
  • La falta de normas en las plataformas de negociación: podría darse el caso de que estas plataformas fallaran, o se cerraran (por ejemplo, si se sospecha de que se están usando para actividades irregulares, como el blanqueo de capitales). Y en esos supuestos, ante la falta de un mecanismo de protección de los inversores, estos perderían la inversión realizada en esas plataformas.
  • Otro factor de riesgo nada desdeñable es la volatilidad de las cotizaciones… Es cierto que en 2013 se revalorizó hasta un 9000%, pero por las mismas, cuando pase de moda, la cotización del bitcoin y otras monedas virtuales caerá en picado, arrastrando el dinero de los inversores.
  • Además, las carteras o monederos virtuales, aunque protegidos por contraseñas, no son inmunes a los ciberdelincuentes.

Desde OCU no recomendamos esta inversión, y sí consultar la información de OCU Inversores. Si tienes unos ahorros, allí encontrarás la mejor opción.


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