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¿Cómo debe ser el chubasquero ideal?

15 octubre 2012

15 octubre 2012

Disponer de una buena chaqueta de lluvia es fundamental, sobre todo si vives en zonas donde llueve habitualmente. El uso que le vas a dar a esta prenda debe servirte de principal orientación a la hora de comprarlo. Merece la pena pensarlo con detenimiento.

Llegan las lluvias y disponer de un buen chubasquero para este tiempo es fundamental, sobre todo si vives en zonas donde llueve habitualmente. De hecho, el uso que le vas a dar a esta prensa debe servirte de principal orientación a la hora de comprarla, porque una cosa es un chaparrón ocasional y otra darle un uso continuado durante todo el invierno.

Se deben valorar bien las características de la chaqueta: tipo de capucha, de cuello, de bolsillos... Merece la pena pensarlo con detenimiento antes de dcidirte a comprar. Lo primero que debes tener en cuenta son las capas con las que cuenta la chaqueta.

Chaquetas de dos capas: Estas chaquetas son las más básicas. La selección abarca desde el chubasquero fino para viajes cortos, a un modelo más robusto para salir de excursión con una mochila ligera. Este tipo de chaquetas no es recomendable para rutas en la montaña con una mochila pesada. Una chaqueta de dos capas tiene un forro interior que se puede quitar y un tejido exterior al que va unida por el lado interno la membrana impermeable, y una mochila demasiado pesada podría dañar el tejido externo o incluso afectar a la membrana, que es muy delicada.

Chaquetas de tres capas: Tienden a ser más resistentes y son adecuadas para su uso en la montaña, incluso con una mochila pesada. El forro interior está unido a la membrana y el tejido exterior, la membrana y el forro interno forman una sola capa. Esto protege a la membrana contra la fricción y otros daños.

Capucha: La chaqueta será adecuada si cubre los ojos. Debe ser ajustable en la parte delantera y en la parte posterior. Se puede optar porque se enrolle en el cuello o sea separable, que tenga visera o no.

Cuello: Si sube hasta la barbilla y se ajusta adecuadamente con una banda elástica, protegerá adecuadamente contra el viento y el agua. Si optas por la comodidad, elije tu chaqueta con un cuello que disponga de forro.

Bolsillos: Cuantos más bolsillos tenga la chaqueta, mayor riesgo de que se filtre el agua a través de ellos. Las costuras deben estar bien aisladas. Si se suele llevar una mochila con correa atada a la cintura, es conveniente al menos que la prenda tenga un bolsillo pectoral en la parte delantera.

Puños ajustables: Es muy recomendable que la chaqueta disponga de cierres de velcro que permitan sellar los puños para poder combatir así la lluvia, el aire y el frío, mientras que si se desea llevar abiertos los cierres te ayuden a refrigerar.

Axila con cierre de cremallera: Las cremalleras abiertas ayudan a refrigerar mientras se practican actividades deportivas.

Cremallera en la chaqueta interior: Proporciona aislamiento adicional y así se puede utilizar sola como forro de invierno.

Comodidad de uso: La chaqueta debe ajustarse bien a nuestro cuerpo. No salgas de la tienda sin haber comprobado que te queda como un guante. Pruébalo todo en la tienda, incluso ponte la capucha y ajústala. Comprueba si el campo de visión es el adecuado, si resulta cómoda cuando giras la cabeza, y presta atención a todos los detalles.

Siempre impermeable: Se le presupone a un chubasquero, pero conviene recordar que la prenda debe ser completamente impermeable. Revisa que no se filtre el agua por ningún lugar, especialmente por las costuras, y comunica en la tienda tu intención de devolverla durante el periodo de garantía si, una vez estrenada, compruebas que no es totalmente impermeable.

Pequeños defectos: No te fíes. A veces nos pueden ofrecer prendas más baratas con un pequeño defecto, pero ese defecto que ahora no te parece gran cosa puede convertirse en un problema con el paso del tiempo. No pienses que los pequeños defectos se van a arreglar solos.


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