Reparaciones urgentes: cómo evitar engaños
Olvidarte las llaves dentro de casa o arreglar una la avería de un aparato indispensable, como el frigorífico o la lavadora, puede salirte muy caro. Los servicios de cerrajería son especialmente conflictivos porque muchas veces recurrimos a ellos con la cabeza poco clara por los nervios. En OCU cada año recibimos miles de denuncias relacionadas con las reparaciones urgentes. Precios abusivos y falta de información son los motivos de queja habituales. Te damos tres consejos para no caer en la trampa. Y un avance: el factor urgencia no disminuye tus derechos.
La ley protege al consumidor que se ve obligado a recurrir a un servicio de reparaciones o servicio de asistencia técnica (SAT), sin importar si se trata de reparaciones urgentes. Es decir, la urgencia con la que necesites reparar una lavadora estropeada o una cerradura rota no disminuye los derechos que te amparan.
Cuando tengas necesidad de hacer una reparación urgente, da estos pasos.
1. Busca profesionales de confianza
No dejes que la urgencia te lleve a una elección equivocada. Es muy normal meterse en internet y fijarse en los resultados de búsqueda que ocupan las primeras posiciones o incluso echar mano de una tarjeta o una pegatina que alguien dejó en el buzón o en el portal.
Cuidado, hay empresas que pagan para ocupar ese lugar preferente y que figuran incluso con distintos nombres siendo la misma. Eso no las hace mejores.
Además, es frecuente que determinadas publicidades engañosas nos hagan creer que contactamos con profesionales de nuestro municipio cuando, en realidad, estamos llamando a la centralita de otra ciudad. A pesar de utilizar el nombre de su localidad para posicionarse en los resultados de búsqueda, el técnico puede recorrer muchos kilómetros. En estos casos, te pueden inflar el concepto de "desplazamiento".
Así pues:
- Vete haciendo una agenda de profesionales de confianza de tu barrio o recomendados por vecinos u otras personas, para recurrir a ellos ante una urgencia. Apunta sus teléfonos en el móvil, para poder llamar si te quedas en la calle.
- Si tienes contratado un seguro del hogar, pídele ayuda incluso aunque tu póliza no cubra esa contingencia, porque las compañías tienen sus propios contactos.
-
Investiga si hay empresas adheridas a algún código de buenas prácticas, como el específico para el sector de reparación de electrodomésticos que promueve el Ayuntamiento de Madrid. Los servicios de asistencia técnica que se adhieran a él se obligan, entre otras cosas, a someterse al arbitraje de consumoen caso de conflicto, lo que da confianza al consumidor acerca de sus intenciones.
2. Pide siempre presupuesto previo
Cuando llames por teléfono, explica tu problema y exige siempre presupuesto. Es habitual que te digan que hasta que el técnico no lo vea en persona no te pueden dar un precio. Sin embargo, en este punto, debes tener algunas cuestiones en cuenta:
- Aunque no te den un precio cerrado, puedes pedir un presupuesto aproximado. Si no te lo dan: insiste. Cuando, a pesar de la insistencia, no te lo proporcionen, al menos puedes exigir el precio del desplazamiento, el coste de mano de obra y preguntar si te incluirán algún otro concepto extra; por ejemplo: suplemento por festivo, fin de semana, nocturno, etc. Si no te quieren facilitar información, desconfía y ponte en contacto con otra empresa o profesional más transparente.
- A veces ocurre que creemos llamar a otra empresa, por tratarse de números de teléfono distintos, pero en realidad estamos hablando con la misma centralita. Si sospechas esto, no dudes en preguntárselo al operador y si no te convence lo que te dice, prueba con otra empresa.
- No te conformes con el primer presupuesto. A pesar de la urgencia, es recomendable que pidas varios, ya que el precio puede variar considerablemente.
- Cuando el precio quede abierto porque el técnico tenga que analizar y valorar la avería, puedes rechazar el presupuesto que te dé en tu domicilio, en cuyo caso sólo tendrás que pagar los costes de desplazamiento previamente acordados.
3. Si no estás conforme, no firmes nada
Algunos técnicos, relacionados con empresas de dudosa ética profesional, se aprovechan del desconocimiento de los consumidores para aplicar determinadas artimañas.
Por ejemplo, no te dan presupuesto telefónico pero sí una orden de reparación en blanco para que la firmes y donde ellos anotarán después un precio abusivo.
Para evitar estas situaciones, debes saber que:
- Los precios no están regulados por ningún organismo y las empresas tienen libertad para fijarlos.
- El técnico tiene la obligación legal de llevar las tarifas por escrito. Si desconfías del precio que te da, exígele que te muestre la hoja de tarifas (con los datos y el sello de la empresa).
- Si el técnico ya ha realizado la reparación pero consideras que el precio final es abusivo, no firmes la factura. No obstante, aunque sea sin firmar, consérvala: la necesitarás para reclamar.
- No te dejes intimidar. Si se produjera una situación violenta, no dudes en llamar a la policía.
- Recuerda que cualquier reparación cuenta con una garantía de 3 meses si el producto objeto de reparación ya no está en garantía. Resuelve tus dudas en nuestro especial:
LA GARANTÍA DE LAS REPARACIONES
- Denuncia los hechos ante las autoridades de consumo; eso no garantiza que vayas a obtener un resarcimiento económico, pero la empresa puede ser sancionada:
La ley protege al consumidor que se ve obligado a recurrir a un servicio de reparaciones o servicio de asistencia técnica (SAT), sin importar si se trata de reparaciones urgentes. Es decir, la urgencia con la que necesites reparar una lavadora estropeada o una cerradura rota no disminuye los derechos que te amparan.
Cuando tengas necesidad de hacer una reparación urgente, da estos pasos.
1. Busca profesionales de confianza
No dejes que la urgencia te lleve a una elección equivocada. Es muy normal meterse en internet y fijarse en los resultados de búsqueda que ocupan las primeras posiciones o incluso echar mano de una tarjeta o una pegatina que alguien dejó en el buzón o en el portal.
Cuidado, hay empresas que pagan para ocupar ese lugar preferente y que figuran incluso con distintos nombres siendo la misma. Eso no las hace mejores.
Además, es frecuente que determinadas publicidades engañosas nos hagan creer que contactamos con profesionales de nuestro municipio cuando, en realidad, estamos llamando a la centralita de otra ciudad. A pesar de utilizar el nombre de su localidad para posicionarse en los resultados de búsqueda, el técnico puede recorrer muchos kilómetros. En estos casos, te pueden inflar el concepto de "desplazamiento".
Así pues:
- Vete haciendo una agenda de profesionales de confianza de tu barrio o recomendados por vecinos u otras personas, para recurrir a ellos ante una urgencia. Apunta sus teléfonos en el móvil, para poder llamar si te quedas en la calle.
- Si tienes contratado un seguro del hogar, pídele ayuda incluso aunque tu póliza no cubra esa contingencia, porque las compañías tienen sus propios contactos.
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Investiga si hay empresas adheridas a algún código de buenas prácticas, como el específico para el sector de reparación de electrodomésticos que promueve el Ayuntamiento de Madrid. Los servicios de asistencia técnica que se adhieran a él se obligan, entre otras cosas, a someterse al arbitraje de consumoen caso de conflicto, lo que da confianza al consumidor acerca de sus intenciones.
2. Pide siempre presupuesto previo
Cuando llames por teléfono, explica tu problema y exige siempre presupuesto. Es habitual que te digan que hasta que el técnico no lo vea en persona no te pueden dar un precio. Sin embargo, en este punto, debes tener algunas cuestiones en cuenta:
- Aunque no te den un precio cerrado, puedes pedir un presupuesto aproximado. Si no te lo dan: insiste. Cuando, a pesar de la insistencia, no te lo proporcionen, al menos puedes exigir el precio del desplazamiento, el coste de mano de obra y preguntar si te incluirán algún otro concepto extra; por ejemplo: suplemento por festivo, fin de semana, nocturno, etc. Si no te quieren facilitar información, desconfía y ponte en contacto con otra empresa o profesional más transparente.
- A veces ocurre que creemos llamar a otra empresa, por tratarse de números de teléfono distintos, pero en realidad estamos hablando con la misma centralita. Si sospechas esto, no dudes en preguntárselo al operador y si no te convence lo que te dice, prueba con otra empresa.
- No te conformes con el primer presupuesto. A pesar de la urgencia, es recomendable que pidas varios, ya que el precio puede variar considerablemente.
- Cuando el precio quede abierto porque el técnico tenga que analizar y valorar la avería, puedes rechazar el presupuesto que te dé en tu domicilio, en cuyo caso sólo tendrás que pagar los costes de desplazamiento previamente acordados.
3. Si no estás conforme, no firmes nada
Algunos técnicos, relacionados con empresas de dudosa ética profesional, se aprovechan del desconocimiento de los consumidores para aplicar determinadas artimañas.
Por ejemplo, no te dan presupuesto telefónico pero sí una orden de reparación en blanco para que la firmes y donde ellos anotarán después un precio abusivo.
Para evitar estas situaciones, debes saber que:
- Los precios no están regulados por ningún organismo y las empresas tienen libertad para fijarlos.
- El técnico tiene la obligación legal de llevar las tarifas por escrito. Si desconfías del precio que te da, exígele que te muestre la hoja de tarifas (con los datos y el sello de la empresa).
- Si el técnico ya ha realizado la reparación pero consideras que el precio final es abusivo, no firmes la factura. No obstante, aunque sea sin firmar, consérvala: la necesitarás para reclamar.
- No te dejes intimidar. Si se produjera una situación violenta, no dudes en llamar a la policía.
- Recuerda que cualquier reparación cuenta con una garantía de 3 meses si el producto objeto de reparación ya no está en garantía. Resuelve tus dudas en nuestro especial:
LA GARANTÍA DE LAS REPARACIONES
- Denuncia los hechos ante las autoridades de consumo; eso no garantiza que vayas a obtener un resarcimiento económico, pero la empresa puede ser sancionada:
CÓMO PONER UNA RECLAMACIÓN DE CONSUMO