Consejos

Intoxicación alimentaria en un establecimiento

Una intoxicación alimentaria puede causar desde molestias pasajeras hasta una hospitalización. Aunque lo más habitual es que las intoxicaciones se produzcan en el hogar, resultan mucho más llamativas cuando se producen en un establecimiento alimentario. Si sospechas que enfermaste después de comer en un bar o restaurante, acude al médico, comunica el caso a Salud Pública y guarda todas las pruebas: podrás reclamar los daños que consigas acreditar.

03 diciembre 2025
inspecciones

Las intoxicaciones alimentarias y sus responsables

Las enfermedades transmitidas por alimentos son relativamente frecuentes. Según los últimos datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, en 2024 se notificaron en España 36.050 casos de campilobacteriosis y 11.173 de salmonelosis, sin contar los casos importados. La campilobacteriosis fue la enfermedad de transmisión alimentaria con más casos registrados, seguida de la salmonelosis.

¿Qué hacer ante una toxiinfección?

¿Has enfermado y sospechas que ha sido por algo que has tomado en un establecimiento de hostelería?

Antes de nada, si te encuentras mal, consulta al médico. Y comunica cuanto antes lo sucedido a los servicios de Salud Pública de tu comunidad autónoma o ayuntamiento, especialmente si hay varias personas afectadas. No pienses que por haber pedido una hoja de reclamaciones basta: ese trámite no sustituye esta comunicación sanitaria.

¿Cómo reclamar?

Los afectados tienen derecho a reclamar. Sea cual sea la causa de la intoxicación, pueden reclamar una indemnización por los daños personales o los perjuicios económicos sufridos. La cuantía de la compensación dependerá de la gravedad y duración de la enfermedad, de las secuelas y de los gastos o pérdidas de ingresos que puedan acreditarse. También podrían reclamarse daños morales cuando estén justificados.

Para conseguir una indemnización será necesario probar tanto los daños sufridos como la relación entre la intoxicación y los alimentos consumidos en el establecimiento. La existencia de varios afectados, las pruebas médicas o una investigación de Salud Pública pueden resultar determinantes.

  • Guarda el tique o factura, el justificante de pago con tarjeta, la reserva, fotografías, mensajes y cualquier información sobre los platos consumidos. Anota los datos de las personas que comieron contigo y averigua si también presentan síntomas.
  • Conserva los informes médicos, recetas, facturas, partes de baja y documentos que acrediten pérdidas económicas.
  • Presenta una reclamación por escrito al establecimiento, mediante la hoja de reclamaciones, correo electrónico, burofax u otro sistema que permita acreditar su envío y recepción. Explica lo ocurrido, identifica la fecha y los alimentos consumidos, adjunta copia de las pruebas y concreta los daños y la cantidad reclamada.
  • También puedes solicitar que el establecimiento traslade la reclamación a su aseguradora de responsabilidad civil.

Si el establecimiento o su aseguradora rechazan la reclamación o no ofrecen una solución satisfactoria, se puede acudir a la vía judicial. Guarda siempre una prueba de la reclamación extrajudicial previa, pues puede ser necesaria para que la demanda sea admitida.

Los consumidores queremos información

Los bares y restaurantes están sometidos a controles oficiales de seguridad alimentaria. Aunque las administraciones publican resultados generales de sus programas de control, los consumidores no suelen poder consultar de manera sencilla el historial individual de inspecciones de cada local.

Desde OCU pedimos una mayor transparencia y que los consumidores puedan conocer los resultados de los controles sanitarios de los establecimientos de restauración, como ya sucede mediante distintos sistemas en otros países: el derecho a la información es un derecho básico del consumidor, al igual que el derecho a pedir una indemnización en caso de intoxicación alimentaria.

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