Análisis de sangre: cómo interpretarlo
Los análisis de sangre son de las primeras pruebas que requiere el médico y se caracterizan por facilitar una serie de datos muy valiosos sobre el estado del paciente. ¿Sabes qué significan los parámetros más habituales? Aquí te lo explicamos.
Índice de contenidos
En este artículo encontrarás información sobre:
Qué es y qué mide un análisis de sangre
Un análisis de sangre suele ser una de las primeras pruebas que nos piden cuando vamos a la consulta del médico. Con una analítica, el doctor va a poder conocer más sobre el estado real del paciente, obtener información para interpretar los síntomas, determinar si necesita otras pruebas o exámenes... El médico determinará qué es lo que le interesa pedir que se revise, pero a grandes rasgos, un análisis de sangre común recoge:
- Un hemograma, que estudia las células de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). Permite conocer la cantidad y algunas características de esas células y ayuda a detectar, por ejemplo, anemias, infecciones o alteraciones de la coagulación.
- Bioquímica. En el análisis se miden sustancias presentes en la sangre, como glucosa, colesterol, proteínas, enzimas, minerales o productos de desecho. Los distintos parámetros que se incluyen en el estudio sirven para valorar, entre otras cosas, cómo funcionan órganos como el hígado o los riñones.
- Coagulación. Analiza la capacidad de la sangre para formar coágulos y detener las hemorragias.
Además se suelen realizar otros análisis específicos, según lo que se quiera estudiar. En analíticas de sangre comunes pueden medirse hormonas, vitaminas, minerales, marcadores de inflamación u otras sustancias.
Informar, pero no alarmar ni interpretar
Solo un profesional sanitario puede interpretar un análisis de sangre. Para ello valorará cada parámetro, teniendo en cuenta los rangos de referencia, pero fijándose sobre todo en ti, en tu estado, tu edad, tu situación... Y sobre todo, el médico interpreta el resultado leyendo los valores en conjunto, no de forma aislada.
- No existe un único valor normal: los rangos de referencia varían según el laboratorio, la técnica y, en algunos parámetros, el sexo y la edad.
- Un valor fuera de rango no significa que tengas una enfermedad: puede deberse a muchas causas, y algunas son muy propias de un momento concreto, una alteración puede depender de haber hecho o no ejercicio, del nivel de hidratación, el estrés o la ingesta de ciertos medicamentos.
Te ayudamos a entender tu análisis
En OCU estamos a tu lado también para ayudarte a interpretar tus análisis con una sencilla herramienta que da una explicación de lo que mide cada uno de los parámetros más comunes. Y si el valor está alterado respecto al rango de referencia, encontrarás información sobre las circunstancias que lo hayan podido provocar, pero recuerda, esto es solo una guía, lo importante es el conjunto del análisis y tu contexto, que valora tu médico.
Entiende tu análisis de sangre
Volver arribaEl hemograma
El hemograma es una de las pruebas de laboratorio más comunes y sus aplicaciones son muy amplias, pues sirven para identificar patologías y trastornos:
- Anemia
- Alteraciones en la forma y composición de los glóbulos
- Procesos proliferativos anormales como la policitemia vera (glóbulos rojos), las leucemias (glóbulos blancos) o la trombocitemia primaria (plaquetas)
- Infecciones
- Disminución del número de plaquetas
Tras la extracción de sangre, se evalúan los elementos celulares que están presentes en la sangre.
Glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos. Su principal función es transportar el oxígeno gracias a la hemoglobina que contienen. El análisis indica cuántos hay en la sangre.
Hemoglobina (Hb). Es una proteína que se encarga de transportar el oxígeno y el dióxido de carbono. Los valores de glóbulos rojos y hemoglobina pueden aumentar en casos de deshidratación, tabaquismo, enfermedades respiratorias crónicas o policitemia vera (enfermedad de la sangre en la que se produce una proliferación anormal de glóbulos rojos), entre otras circunstancias.
Hematocrito. Este dato indica qué proporción del volumen total de la sangre está formada por glóbulos rojos.
Volumen corpuscular medio (VCM). Mide el tamaño medio de los glóbulos rojos.
Hemoglobina Corpuscular Media (HCM) y CHCM. Informan de la cantidad y la concentración de hemoglobina que contienen los glóbulos rojos.
RDW. Indica cuánto varía el tamaño de unos glóbulos rojos a otros. Se interpreta junto con otros parámetros para estudiar las anemias.
Reticulocitos. Son glóbulos rojos todavía inmaduros. Su cantidad aporta información sobre la producción de nuevos glóbulos rojos por la médula ósea.
Los glóbulos blancos (leucocitos). Tienen la función de defender al organismo contra agentes patógenos y combatir las infecciones. También, nos protegen contra las células tumorales. Hay de diversos tipos:
- Neutrófilos
- Linfocitos
- Monocitos
- Eosinófilos
- Basófilos
El número de glóbulos blancos o leucocitos aumenta (leucocitosis) en caso de infección, inflamación de cualquier causa, estrés físico o emocional graves, quemaduras, insuficiencia renal o leucemia. En este último caso, el aumento es normalmente muy acentuado y pueden aparecer formas aún no diferenciadas de glóbulos blancos en circulación. También, el uso de ciertos medicamentos o la extirpación del bazo (esplenectomía) pueden hacer que el número de leucocitos aumente. Para identificar el problema, es importante saber qué tipo específico de leucocitos es el que está por encima. Para ello, se efectúa un recuento diferencial.
La disminución de leucocitos (leucopenia) puede ocurrir por un funcionamiento insuficiente de la médula ósea, en determinadas enfermedades autoinmunes o en enfermos de sida, entre otras causas.| Lectura de los valores en el recuento diferencial | ||
| Glóbulos blancos | Valores normales | Algunas posibles causas del aumento |
|
Neutrófilos |
45 a 75 % | Infecciones bacterianas |
| Linfocitos | 15 a 45 % | Infecciones virales, tuberculosis |
| Monocitos | 0,5 a 10 % | Infecciones virales |
| Eosinófilos | 0 a 3 % | Paritosis, alergias, asma |
| Basófilos | 0 a 2 % | Infecciones virales, tuberculosis, alergias |
Las plaquetas. Sirven de base a la formación de los coágulos necesarios para taponar cualquier punto sangrante y, de esa forma, controlar una hemorragia. Su recuento ayuda a valorar alteraciones relacionadas con el sangrado o la formación de trombos.
- Las plaquetas pueden disminuir (trombopenia o trombocitopenia) por muy diversas causas, como enfermedades autoinmunes o un funcionamiento insuficiente de la médula ósea como consecuencia de infecciones, enfermedades crónicas del hígado, uso de corticoides, quimioterapia y diversos medicamentos, alcoholismo, etc.
- El número de plaquetas puede aumentar, produciendo una trombocitosis de manera anormal, o debido a la extirpación del bazo, por procesos inflamatorios...
VPM. El volumen plaquetar medio indica el tamaño de las plaquetas y ayuda a valorar cómo se están produciendo y renovando.
¿Cómo interpretar los resultados de un hemograma?
Los valores considerados normales de glóbulos rojos, hemoglobina, hematocrito, glóbulos blancos y plaquetas pueden variar en función de los valores de referencia de cada laboratorio. En nuestra herramienta encontrarás indicaciones:
Entender un análisis de sangre
Volver arribaBioquímica
La bioquímica sanguínea mide distintas sustancias.
La glucosa
La comprobación de los valores de glucosa en sangre (glucemia) es un examen médico rutinario que permite detectar situaciones de hiper o hipoglucemia, así como diagnosticar una posible diabetes. Cuando se trata de una medición simple de la glucemia, la comprobación se hace a través del análisis de una única muestra de sangre que deberá ser recogida en ayunas (mínimo 8 horas). Antes de realizarte esta prueba, es importante que no olvides comunicar al médico si padeces una infección o estás tomando determinados medicamentos (corticoides, betabloqueantes, algunos diuréticos…). El hecho de facilitar esta información se debe a que estas condiciones pueden afectar negativamente a los resultados del análisis.
En ocasiones, cuando el diagnóstico resultante de una prueba de medición simple de la glucemia no está claro, es necesario solicitar también una prueba de tolerancia oral a la glucosa.
Después de una primera extracción en ayunas, el sujeto ingiere una solución que contiene un concentrado de glucosa durante unos 5 minutos. Después, se efectúan nuevas extracciones de sangre espaciadas en tiempos regulares (30-60 minutos), hasta un tiempo máximo que suele ser de 3 horas. Todo ello con el objetivo de evaluar la evolución del nivel de glucosa a lo largo de ese tiempo. Durante la prueba, se debe guardar reposo y permanecer sin comer nada, sólo pudiendo beber agua. Normalmente, los valores de glucosa alcanzan su máximo al cabo de 1 hora, tras lo cual comienzan a bajar. Es importante que esta prueba se efectúe por la mañana.
El estudio de la hemoglobina glucosilada o glicosilada (HbA1c) es una fracción de la hemoglobina que refleja el valor medio de la glucemia en un periodo de semanas o meses. Permite evaluar si la glucemia estuvo o no bien controlada entre las 4-6 semanas anteriores. Se consideran valores normales de hemoglobina glicosilada aquellos que son inferiores al 5,7 % del total de la hemoglobina. Por el contrario, los valores por encima del 6,5 % se estiman indicativos de diabetes.
Otras sustancias
- Creatinina: este producto de desecho generado por los músculos es uno de los principales indicadores utilizados para valorar el funcionamiento de los riñones.
- Urea. Es un desecho procedente del metabolismo de las proteínas e informa sobre la función renal.
- Ácido úrico. Fruto del metabolismo de las purinas, un valor elevado puede estar relacionado, entre otros problemas, con la gota.
- Sodio. Informa del equilibrio entre agua y sales en el organismo.
- Potasio. Es esencial para el correcto funcionamiento de los músculos, los nervios y el corazón.
- Calcio. Además de ser fundamental para huesos y dientes, interviene en la contracción muscular, la transmisión nerviosa y la coagulación.
- ALT o GPT y AST o GOT. Son enzimas que pueden aumentar cuando existe daño en las células del hígado. La AST también está presente en músculos y otros tejidos.
- GGT. Ayuda a detectar alteraciones del hígado y de las vías biliares.
- Fosfatasa alcalina. Está presente sobre todo en las vías biliares y los huesos, por lo que puede aportar información sobre ambos.
- Bilirrubina. Se genera al reciclar los glóbulos rojos envejecidos: el hígado se encarga luego de eliminarla. Su medición puede ayudar a detectar problemas hepáticos, biliares o relacionados con una destrucción excesiva de glóbulos rojos.
Perfil lipídico
En el perfil lipídico o lipidograma, se miden los niveles de:
- Colesterol total: es un componente esencial del cuerpo humano. Forma parte de la estructura de las membranas de las células y, además, participa en la síntesis de muchas hormonas y de los ácidos biliares.
- Fracción HDL o high density lipoprotein: las lipoproteínas de alta densidad transportan el colesterol hacia el hígado, donde es metabolizado. Se conoce como el colesterol bueno.
- Fracción LDL o low density lipoprotein: las lipoproteínas de baja densidad transportan el colesterol hacia los tejidos y facilita la acumulación de colesterol en las arterias, contribuyendo así a la aparición de aterosclerosis. Se conoce como el colesterol malo.
- Triglicéridos: son el principal tipo de grasa proveniente de la alimentación. Son transformados en ácidos grasos y, una vez en la sangre, son transportados por las lipoproteínas quilomicrones. Estas partículas liberan los triglicéridos a medida que pasan por el tejido adiposo y por los músculos, que los almacenan y liberan de acuerdo con las necesidades de energía del organismo. El resto de triglicéridos son metabolizados en el hígado.
A la hora de hacer este tipo de análisis, es importante hacer ayuno durante las 6-8 horas antes de la extracción de sangre. Con ello se pretende evitar que los valores obtenidos no se vean influenciados por la absorción de grasas provenientes de una comida reciente.
Se habla de hiperlipidemia cuando existe un aumento de los niveles de lípidos en sangre por encima de lo normal.
La mayoría de los especialistas consideran que el nivel ideal de colesterol en sangre para una persona sana debe estar por debajo de 200 mg/dl de colesterol total. En cualquier caso, deben valorarse las cifras en función de los antecedentes, de la proporción de colesterol LDL frente al colesterol HDL y de la existencia de otros factores de riesgo vascular.
Un nivel elevado de triglicéridos se relaciona con el desarrollo de pancreatitis (inflamación del páncreas). El nivel ideal de triglicéridos en sangre se sitúa por debajo de 150-200 mg/dl, considerándose que los niveles son muy altos cuando sobrepasan los 400 mg/dl.
Volver arribaHierro
Para valorar las reservas y el metabolismo del hierro suelen utilizarse conjuntamente varios parámetros:
Hierro: mide el hierro que circula por la sangre unido principalmente a una proteína llamada transferrina.
Ferritina: es una proteína que almacena hierro y constituye uno de los principales indicadores de las reservas de hierro del organismo.
Transferrina: es la proteína encargada de transportar el hierro por el organismo.
Saturación de transferrina: indica qué proporción de esa proteína transportadora lleva hierro.
Volver arribaAyuda para entender tu análisis
En OCU te ayudamos a comprender el significado de los conceptos técnicos de una analítica básica de sangre de forma rápida y sencilla con nuestra herramienta "Entender un análisis".
Y si quieres orientación o tienes dudas sobre tu análisis, ponemos a tu disposición un profesional médico que te atenderá. Llámanos:
Línea OCU Salud: asistencia médica 24/7
Volver arribaUn análisis de sangre suele ser una de las primeras pruebas que nos piden cuando vamos a la consulta del médico. Con una analítica, el doctor va a poder conocer más sobre el estado real del paciente, obtener información para interpretar los síntomas, determinar si necesita otras pruebas o exámenes... El médico determinará qué es lo que le interesa pedir que se revise, pero a grandes rasgos, un análisis de sangre común recoge:
- Un hemograma, que estudia las células de la sangre (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas). Permite conocer la cantidad y algunas características de esas células y ayuda a detectar, por ejemplo, anemias, infecciones o alteraciones de la coagulación.
- Bioquímica. En el análisis se miden sustancias presentes en la sangre, como glucosa, colesterol, proteínas, enzimas, minerales o productos de desecho. Los distintos parámetros que se incluyen en el estudio sirven para valorar, entre otras cosas, cómo funcionan órganos como el hígado o los riñones.
- Coagulación. Analiza la capacidad de la sangre para formar coágulos y detener las hemorragias.
Además se suelen realizar otros análisis específicos, según lo que se quiera estudiar. En analíticas de sangre comunes pueden medirse hormonas, vitaminas, minerales, marcadores de inflamación u otras sustancias.
Informar, pero no alarmar ni interpretar
Solo un profesional sanitario puede interpretar un análisis de sangre. Para ello valorará cada parámetro, teniendo en cuenta los rangos de referencia, pero fijándose sobre todo en ti, en tu estado, tu edad, tu situación... Y sobre todo, el médico interpreta el resultado leyendo los valores en conjunto, no de forma aislada.
- No existe un único valor normal: los rangos de referencia varían según el laboratorio, la técnica y, en algunos parámetros, el sexo y la edad.
- Un valor fuera de rango no significa que tengas una enfermedad: puede deberse a muchas causas, y algunas son muy propias de un momento concreto, una alteración puede depender de haber hecho o no ejercicio, del nivel de hidratación, el estrés o la ingesta de ciertos medicamentos.
Te ayudamos a entender tu análisis
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Entiende tu análisis de sangre
El hemograma es una de las pruebas de laboratorio más comunes y sus aplicaciones son muy amplias, pues sirven para identificar patologías y trastornos:
- Anemia
- Alteraciones en la forma y composición de los glóbulos
- Procesos proliferativos anormales como la policitemia vera (glóbulos rojos), las leucemias (glóbulos blancos) o la trombocitemia primaria (plaquetas)
- Infecciones
- Disminución del número de plaquetas
Tras la extracción de sangre, se evalúan los elementos celulares que están presentes en la sangre.
Glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos. Su principal función es transportar el oxígeno gracias a la hemoglobina que contienen. El análisis indica cuántos hay en la sangre.
Hemoglobina (Hb). Es una proteína que se encarga de transportar el oxígeno y el dióxido de carbono. Los valores de glóbulos rojos y hemoglobina pueden aumentar en casos de deshidratación, tabaquismo, enfermedades respiratorias crónicas o policitemia vera (enfermedad de la sangre en la que se produce una proliferación anormal de glóbulos rojos), entre otras circunstancias.
Hematocrito. Este dato indica qué proporción del volumen total de la sangre está formada por glóbulos rojos.
Volumen corpuscular medio (VCM). Mide el tamaño medio de los glóbulos rojos.
Hemoglobina Corpuscular Media (HCM) y CHCM. Informan de la cantidad y la concentración de hemoglobina que contienen los glóbulos rojos.
RDW. Indica cuánto varía el tamaño de unos glóbulos rojos a otros. Se interpreta junto con otros parámetros para estudiar las anemias.
Reticulocitos. Son glóbulos rojos todavía inmaduros. Su cantidad aporta información sobre la producción de nuevos glóbulos rojos por la médula ósea.
Los glóbulos blancos (leucocitos). Tienen la función de defender al organismo contra agentes patógenos y combatir las infecciones. También, nos protegen contra las células tumorales. Hay de diversos tipos:
- Neutrófilos
- Linfocitos
- Monocitos
- Eosinófilos
- Basófilos
El número de glóbulos blancos o leucocitos aumenta (leucocitosis) en caso de infección, inflamación de cualquier causa, estrés físico o emocional graves, quemaduras, insuficiencia renal o leucemia. En este último caso, el aumento es normalmente muy acentuado y pueden aparecer formas aún no diferenciadas de glóbulos blancos en circulación. También, el uso de ciertos medicamentos o la extirpación del bazo (esplenectomía) pueden hacer que el número de leucocitos aumente. Para identificar el problema, es importante saber qué tipo específico de leucocitos es el que está por encima. Para ello, se efectúa un recuento diferencial.
La disminución de leucocitos (leucopenia) puede ocurrir por un funcionamiento insuficiente de la médula ósea, en determinadas enfermedades autoinmunes o en enfermos de sida, entre otras causas.| Lectura de los valores en el recuento diferencial | ||
| Glóbulos blancos | Valores normales | Algunas posibles causas del aumento |
|
Neutrófilos |
45 a 75 % | Infecciones bacterianas |
| Linfocitos | 15 a 45 % | Infecciones virales, tuberculosis |
| Monocitos | 0,5 a 10 % | Infecciones virales |
| Eosinófilos | 0 a 3 % | Paritosis, alergias, asma |
| Basófilos | 0 a 2 % | Infecciones virales, tuberculosis, alergias |
Las plaquetas. Sirven de base a la formación de los coágulos necesarios para taponar cualquier punto sangrante y, de esa forma, controlar una hemorragia. Su recuento ayuda a valorar alteraciones relacionadas con el sangrado o la formación de trombos.
- Las plaquetas pueden disminuir (trombopenia o trombocitopenia) por muy diversas causas, como enfermedades autoinmunes o un funcionamiento insuficiente de la médula ósea como consecuencia de infecciones, enfermedades crónicas del hígado, uso de corticoides, quimioterapia y diversos medicamentos, alcoholismo, etc.
- El número de plaquetas puede aumentar, produciendo una trombocitosis de manera anormal, o debido a la extirpación del bazo, por procesos inflamatorios...
VPM. El volumen plaquetar medio indica el tamaño de las plaquetas y ayuda a valorar cómo se están produciendo y renovando.
¿Cómo interpretar los resultados de un hemograma?
Los valores considerados normales de glóbulos rojos, hemoglobina, hematocrito, glóbulos blancos y plaquetas pueden variar en función de los valores de referencia de cada laboratorio. En nuestra herramienta encontrarás indicaciones:
Entender un análisis de sangre
La bioquímica sanguínea mide distintas sustancias.
La glucosa
La comprobación de los valores de glucosa en sangre (glucemia) es un examen médico rutinario que permite detectar situaciones de hiper o hipoglucemia, así como diagnosticar una posible diabetes. Cuando se trata de una medición simple de la glucemia, la comprobación se hace a través del análisis de una única muestra de sangre que deberá ser recogida en ayunas (mínimo 8 horas). Antes de realizarte esta prueba, es importante que no olvides comunicar al médico si padeces una infección o estás tomando determinados medicamentos (corticoides, betabloqueantes, algunos diuréticos…). El hecho de facilitar esta información se debe a que estas condiciones pueden afectar negativamente a los resultados del análisis.
En ocasiones, cuando el diagnóstico resultante de una prueba de medición simple de la glucemia no está claro, es necesario solicitar también una prueba de tolerancia oral a la glucosa.
Después de una primera extracción en ayunas, el sujeto ingiere una solución que contiene un concentrado de glucosa durante unos 5 minutos. Después, se efectúan nuevas extracciones de sangre espaciadas en tiempos regulares (30-60 minutos), hasta un tiempo máximo que suele ser de 3 horas. Todo ello con el objetivo de evaluar la evolución del nivel de glucosa a lo largo de ese tiempo. Durante la prueba, se debe guardar reposo y permanecer sin comer nada, sólo pudiendo beber agua. Normalmente, los valores de glucosa alcanzan su máximo al cabo de 1 hora, tras lo cual comienzan a bajar. Es importante que esta prueba se efectúe por la mañana.
El estudio de la hemoglobina glucosilada o glicosilada (HbA1c) es una fracción de la hemoglobina que refleja el valor medio de la glucemia en un periodo de semanas o meses. Permite evaluar si la glucemia estuvo o no bien controlada entre las 4-6 semanas anteriores. Se consideran valores normales de hemoglobina glicosilada aquellos que son inferiores al 5,7 % del total de la hemoglobina. Por el contrario, los valores por encima del 6,5 % se estiman indicativos de diabetes.
Otras sustancias
- Creatinina: este producto de desecho generado por los músculos es uno de los principales indicadores utilizados para valorar el funcionamiento de los riñones.
- Urea. Es un desecho procedente del metabolismo de las proteínas e informa sobre la función renal.
- Ácido úrico. Fruto del metabolismo de las purinas, un valor elevado puede estar relacionado, entre otros problemas, con la gota.
- Sodio. Informa del equilibrio entre agua y sales en el organismo.
- Potasio. Es esencial para el correcto funcionamiento de los músculos, los nervios y el corazón.
- Calcio. Además de ser fundamental para huesos y dientes, interviene en la contracción muscular, la transmisión nerviosa y la coagulación.
- ALT o GPT y AST o GOT. Son enzimas que pueden aumentar cuando existe daño en las células del hígado. La AST también está presente en músculos y otros tejidos.
- GGT. Ayuda a detectar alteraciones del hígado y de las vías biliares.
- Fosfatasa alcalina. Está presente sobre todo en las vías biliares y los huesos, por lo que puede aportar información sobre ambos.
- Bilirrubina. Se genera al reciclar los glóbulos rojos envejecidos: el hígado se encarga luego de eliminarla. Su medición puede ayudar a detectar problemas hepáticos, biliares o relacionados con una destrucción excesiva de glóbulos rojos.
En el perfil lipídico o lipidograma, se miden los niveles de:
- Colesterol total: es un componente esencial del cuerpo humano. Forma parte de la estructura de las membranas de las células y, además, participa en la síntesis de muchas hormonas y de los ácidos biliares.
- Fracción HDL o high density lipoprotein: las lipoproteínas de alta densidad transportan el colesterol hacia el hígado, donde es metabolizado. Se conoce como el colesterol bueno.
- Fracción LDL o low density lipoprotein: las lipoproteínas de baja densidad transportan el colesterol hacia los tejidos y facilita la acumulación de colesterol en las arterias, contribuyendo así a la aparición de aterosclerosis. Se conoce como el colesterol malo.
- Triglicéridos: son el principal tipo de grasa proveniente de la alimentación. Son transformados en ácidos grasos y, una vez en la sangre, son transportados por las lipoproteínas quilomicrones. Estas partículas liberan los triglicéridos a medida que pasan por el tejido adiposo y por los músculos, que los almacenan y liberan de acuerdo con las necesidades de energía del organismo. El resto de triglicéridos son metabolizados en el hígado.
A la hora de hacer este tipo de análisis, es importante hacer ayuno durante las 6-8 horas antes de la extracción de sangre. Con ello se pretende evitar que los valores obtenidos no se vean influenciados por la absorción de grasas provenientes de una comida reciente.
Se habla de hiperlipidemia cuando existe un aumento de los niveles de lípidos en sangre por encima de lo normal.
La mayoría de los especialistas consideran que el nivel ideal de colesterol en sangre para una persona sana debe estar por debajo de 200 mg/dl de colesterol total. En cualquier caso, deben valorarse las cifras en función de los antecedentes, de la proporción de colesterol LDL frente al colesterol HDL y de la existencia de otros factores de riesgo vascular.
Un nivel elevado de triglicéridos se relaciona con el desarrollo de pancreatitis (inflamación del páncreas). El nivel ideal de triglicéridos en sangre se sitúa por debajo de 150-200 mg/dl, considerándose que los niveles son muy altos cuando sobrepasan los 400 mg/dl.
Para valorar las reservas y el metabolismo del hierro suelen utilizarse conjuntamente varios parámetros:
Hierro: mide el hierro que circula por la sangre unido principalmente a una proteína llamada transferrina.
Ferritina: es una proteína que almacena hierro y constituye uno de los principales indicadores de las reservas de hierro del organismo.
Transferrina: es la proteína encargada de transportar el hierro por el organismo.
Saturación de transferrina: indica qué proporción de esa proteína transportadora lleva hierro.
En OCU te ayudamos a comprender el significado de los conceptos técnicos de una analítica básica de sangre de forma rápida y sencilla con nuestra herramienta "Entender un análisis".
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