Noticia

Cafés listos para tomar: pocos salen bien parados

Los cafés fríos envasados se han hecho un hueco en los supermercados. Pero no todos se parecen tanto a un café con leche como podría pensarse: de las 91 bebidas analizadas, solo 6 son una buena elección según la Escala Saludable de OCU. El azúcar, los aditivos y unos ingredientes demasiado procesados están detrás de gran parte de las malas notas. 

24 agosto 2026
varios cafés listos para tomar de supermercado

Agitar, abrir y beber. Los cafés listos para tomar resultan una solución cómoda cuando apetece un café frío fuera de casa. Y hay para todos los gustos: latte, cappuccino, macchiato, espresso, con sabores, sin lactosa, veganos o enriquecidos con proteínas, la variedad es muy amplia. Hemos revisado 91 productos y comprobamos que las diferencias en la composición de unos productos a otros son notables.

Volver arriba

91 bebidas de café de cinco tipos

El estudio reúne 91 cafés fríos preparados para consumir, repartidos en cinco grandes grupos:

  • 33 Latte, 22 Cappuccino, 18 Macchiato, 13 Espresso y 5 Protein.
  • Dentro de ellos, encontramos versiones clásicas, aromatizadas, descafeinadas, sin lactosa o veganas.

Los resultados muestran que, en lo que a ingredientes y composición nutricional se refiere, hay bastante margen de mejora. Utilizando la Escala Saludable, el algoritmo de OCU para valorar cómo de sano es un alimento, solo 6 de los 91 productos son una buena elección. Otros 49 se quedan en una elección aceptable y 36 son una mala elección. Ninguno alcanza la categoría de muy buena elección saludable.

¿Quieres ver los resultados en detalle?

ENTRA EN EL COMPARADOR DE CAFÉS LISTOS PARA TOMAR

El azúcar, uno de sus principales problemas

Estas bebidas contienen de media 7,6 g de azúcar por cada 100 ml. Los Cappuccino son los más azucarados, con 9,2 g/100 ml de media, mientras que las gamas Protein se quedan en 3,6 g/100 ml. Algunas referencias llegan incluso al 11 %.

También influye el sabor elegido. Las variedades aromatizadas, por ejemplo, con vainilla, caramelo o avellana, alcanzan una media de 8,5 g de azúcares por cada 100 ml, frente a los 7,7 g de las clásicas.

Y no hay que perder de vista el tamaño del envase. La mayoría de estos cafés se venden en vasos o botellas de unos 230-250 ml, pensados para beberse de una vez. Así, una bebida de 250 ml aporta de media alrededor de 19 g de azúcar y más de 150 kcal.

Conviene recordar que la OMS recomienda un límite máximo de 50 gramos de azúcar al día para un adulto (el 10% de las calorías totales), y sugiere que es mejor reducirlo a menos de 25 gramos.

No todos son un simple café con leche

Otro de los puntos débiles está en las recetas. Solo 19 productos, el 21% de la muestra, están libres de aditivos. En el resto su uso está bastante extendido y algunos productos reúnen hasta cinco aditivos diferentes.

El más frecuente es el carragenano (E407), presente en más de la mitad de los productos y utilizado como espesante. Le sigue el fosfato de sodio (E339), que aparece en casi un tercio de la muestra y está clasificado como no recomendable en la base de datos de aditivos de OCU. No se ha encontrado, en cambio, ningún aditivo clasificado como “a evitar”.

Además, emplean ingredientes propios de alimentos ultraprocesados, como aromas, gomas, jarabes o almidones modificados. La media es de 2,4 ingredientes por producto; los aromas aparecen en el 36% de las bebidas y son especialmente habituales en los cafés con sabores.

Cappuccino y Macchiato, los menos equilibrados

Las diferencias entre tipos de café son bastante claras. Los Cappuccino y Macchiato presentan las medias calóricas más altas debido a la combinación de bases lácteas grasas junto a una cantidad alta de azúcares para potenciar el dulzor.

La valoración Nutriscore confirma esas diferencias. Más de la mitad de todos los productos analizados obtienen una D o una E (mala o muy mala valoración nutricional), y los Macchiato concentran 6 de las 11 peores calificaciones del estudio. En el otro extremo, los Espresso y Protein no usan grasas y consiguen los mejores resultados nutricionales.

Los Espresso también destacan por tener recetas, en general, más sencillas: son el grupo con menos aditivos, 1,4 de media, frente a los 2,8 de los Protein y los 2,6 de los Macchiato.

Las variedades Descafeinadas y Aromatizadas lideran el aporte de calorías por su base de leche entera y azúcar. Por el contrario, las opciones Veganas que usan bebidas vegetales como avena o almendra se desmarcan como la alternativa más ligera.

Volver arriba

Cafeína: grandes diferencias entre unas bebidas y otras

No todas las bebidas de café listas para tomar aportan la misma cantidad de cafeína. Influyen factores como el tipo de café utilizado, su concentración o el proceso de elaboración. Y hay que tener en cuenta que, cuando la denominación incluye la palabra “café”, el fabricante no está obligado a declarar en la etiqueta cuánto contiene.

En nuestro análisis, 44 de las 91 bebidas sí ofrecen este dato. Entre ellas encontramos una media de 35 mg de cafeína por 100 ml, aunque las cantidades oscilan entre 20 y 80 mg/100 ml.

 Tipo de bebida Cafeína media
(mg/100 ml) 
Cafeína mín.-máx.
(mg/100 ml) 
 Protein  25  25
 Latte  30  25-50
 Cappuccino  31  20-40
 Macchiato  32  25-56
 Espresso  52  40-80

Los Espresso son los más cargados de cafeína entre las bebidas que informan de su contenido. Un envase de 250 ml aporta unos 130 mg de media, y en algún producto analizado la cantidad llega hasta 200 mg por envase, valores superiores a los de algunas bebidas energéticas.

Volver arriba

Las composiciones más interesantes

Estas bebidas están basadas en agua con un porcentaje discreto de café; el valor añadido de la receta depende en gran medida del uso de azúcar, aromas, espesantes y otros ingredientes industriales. Esta carga tecnológica es especialmente visible en los segmentos de Cappuccino, Macchiato y las variedades aromatizadas, donde la adición de estos elementos para simular cremosidad o enmascarar el amargor termina restando equilibrio a la composición global.

Los resultados muestran que existen algunas alternativas sencillas y bien valoradas, pero son una minoría dentro de un lineal en el que predominan las elecciones aceptables o directamente malas. Entre los productos que destacan por su mejor composición se encuentran:

  • Kaiku Caffè Solo largo sin azúcar, con 77/100 puntos en la Escala Saludable OCU. Solo contiene agua y café, no lleva aditivos ni ingredientes propios de alimentos ultraprocesados.
  • Kaiku Caffè Latte sin Azúcares Añadidos, también con 77 puntos, elaborado con leche desnatada, café y lactasa, sin aditivos ni ingredientes ultraprocesados.
  • Kaiku Caffè Latte Descafeinado, con 76 puntos, sin aditivos ni ingredientes ultraprocesados.
  • Kaiku Caffè Latte Protein Coffee Doble Cero, con 73 puntos y sin aditivos, aunque incorpora proteínas de leche añadidas.

compradora mirando envase de café frío listo para tomar

Volver arriba

Acierta al elegir

En el supermercado es fácil dejarse influir por el marketing y las frases atractivas que cubren los envases. Sin embargo, si quieres comprar un café listo para tomar que sea saludable, estos son los aspectos en los que debes fijarte:

  • Cantidad de azúcar: busca los productos con porcentajes bajos de azúcar.
  • Elige sobre todo las opciones Espresso, en especial si recurres con frecuencia a los cafés preparados, ya que es el tipo de café con receta más sencilla y menor número de aditivos.
  • Atención a los cafés de sabores: los formatos de sabor caramelo o vainilla y las opciones estilo Macchiato multiplican el uso de aromas artificiales.
  • Revisa los aditivos en las gamas especiales: las variedades Sin Lactosa y Bebidas Veganas con café suelen recurrir a hidrocoloides y gomas espesantes (como el guar o la gellan) para intentar replicar de forma artificial la textura de la leche tradicional, con lo que se incrementa el nivel de ultraprocesamiento de forma innecesaria.
Volver arriba

Recomendado para ti