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Passkeys: qué son y cómo usarlas con seguridad

¿Ya usas passkeys? ¿Sabes realmente qué son? Estas credenciales digitales te permiten acceder a tus cuentas con la huella, el rostro o el PIN, sin escribir una contraseña. Son más cómodas y resistentes al phishing, pero también tienen límites y pueden complicar la recuperación de una cuenta. Te contamos cómo funcionan y qué debes comprobar antes de activarlas.

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03 agosto 2026
passkeys o contraseñas

Las passkeys se presentan como una alternativa más cómoda y segura a las contraseñas tradicionales. En lugar de escribir una clave, confirmas el acceso desbloqueando el móvil o el ordenador con la huella, el reconocimiento facial, el PIN o el patrón.

Su principal ventaja es que reducen algunos de los problemas más habituales de las contraseñas: las claves débiles, su reutilización en distintas cuentas, las filtraciones de datos y el phishing. Son especialmente útiles en servicios importantes, como el correo electrónico, la banca, las compras o el almacenamiento en la nube, donde perder el acceso puede tener consecuencias económicas o personales.

Pero no son una solución infalible. No evitan las estafas telefónicas, el malware ni los engaños que pueden llevarte a autorizar una operación desde una aplicación legítima. Además, antes de activarlas debes saber cómo recuperarás tus cuentas si pierdes el móvil, cambias de dispositivo o dejas de tener acceso al proveedor donde están guardadas.

Entonces, ¿conviene activarlas? Pueden ser una buena opción, especialmente para tus cuentas más importantes, siempre que mantengas actualizados los datos de recuperación y conserves una segunda forma de acceso. Para que puedas decidir con conocimiento, te explicamos qué es exactamente una passkey, cómo funciona, sus ventajas e inconvenientes. 

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Qué es una passkey y cómo funciona

Una passkey es una credencial digital que te permite iniciar sesión sin escribir una contraseña.

El sistema funciona con dos elementos relacionados: uno permanece en el servicio al que quieres acceder y el otro se guarda protegido en tu móvil, ordenador, llave de seguridad o gestor de contraseñas. Cuando intentas entrar, el servicio comprueba que tu dispositivo dispone de la credencial correcta, pero no puede verla ni copiarla.

Se trata de un proceso sencillo. Al entrar en una web o aplicación compatible, el dispositivo te pide que confirmes el acceso mediante la huella, el reconocimiento facial, el PIN o el patrón. Una vez que lo desbloqueas, accedes a tu cuenta sin tener que teclear ninguna clave.

La web tampoco recibe tu huella ni la imagen de tu rostro. Los datos biométricos se utilizan únicamente para desbloquear tu propio dispositivo.

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Dos tipos: sincronizadas o vinculadas a un dispositivo

Hay dos grandes tipos de passkeys.

  • Las passkeys sincronizadas pueden utilizarse en varios dispositivos a través del gestor de contraseñas del sistema operativo, de proveedores como Apple, Google o Microsoft, o de una aplicación especializada. Son las más cómodas porque te permiten acceder desde diferentes móviles u ordenadores asociados a una misma cuenta.
  • Las passkeys vinculadas a un dispositivo permanecen únicamente en el móvil, el ordenador o la llave de seguridad donde las creaste. Pueden ofrecerte un mayor control, pero te obligan a proteger especialmente ese dispositivo y a contar con una alternativa para recuperar la cuenta.

Una passkey sincronizada sería parecida a disponer de varias copias protegidas de una llave. Una vinculada a un único dispositivo se asemeja más a una llave física concreta: si la pierdes, necesitarás otra forma de entrar

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Ventajas de las passkeys frente a las contraseñas

passkeys

Las passkeys facilitan el inicio de sesión y reducen algunos de los principales riesgos asociados al uso de contraseñas. Según Microsoft en 2025 se registraban cerca de un millón de passkeys al día. Veamos las principales ventajas:

  1. Reducen el riesgo de phishing: Una passkey está vinculada al servicio para el que se creó. Por eso, si un SMS o un correo fraudulento te dirige a una página que imita la web de tu banco o de otra empresa, esa página falsa no debería poder utilizarla para acceder a la cuenta real, siempre que el navegador, el sistema y el dispositivo no estén comprometidos. Con una contraseña, en cambio, podrías escribirla sin darte cuenta en la web falsa y entregársela directamente al delincuente.
  2. No tienes que recordar ni escribir una contraseña:Para iniciar sesión, basta con que desbloquees el móvil o el ordenador mediante la huella, el rostro, el PIN o el patrón. No necesitas inventar ni memorizar una clave diferente para cada cuenta. Además de resultar más cómodo, este sistema evita que elijas contraseñas demasiado sencillas solo para poder recordarlas.
  3. Evitan que reutilices una misma clave: Usar la misma contraseña en diferentes servicios es una práctica arriesgada. Si una de esas plataformas sufre una filtración, los delincuentes pueden probar la clave robada en tu correo electrónico, tus redes sociales, tiendas online u otras cuentas. Con las passkeys no repites una misma contraseña en varios servicios, por lo que disminuye el riesgo.
  4. Ofrecen más protección ante una filtración de datos: Si una empresa sufre una brecha de seguridad, no queda expuesta una contraseña que pueda copiarse y utilizarse para entrar en tu cuenta o probarse en otras páginas. El servicio conserva solo una parte de la credencial, mientras que la otra permanece protegida en tu dispositivo o gestor de contraseñas.
  5. Permiten acceder más rápidamente: En muchos casos, iniciar sesión con una passkey requiere el mismo gesto que desbloquear el teléfono. El proceso puede resultar más rápido que buscar, recordar o restablecer una contraseña. 
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Inconvenientes y riesgos de las passkeys

Las passkeys mejoran la seguridad frente al robo de contraseñas, pero también presentan algunas limitaciones. Antes de activarlas, conviene que sepas dónde se guardarán y, sobre todo, cómo podrás recuperar la cuenta si surge un problema.

  1. Recuperar la cuenta puede ser complicado: El principal inconveniente puede aparecer si pierdes el móvil, cambias de dispositivo o dejas de tener acceso al proveedor con el que sincronizaste la passkey. La facilidad para recuperar la cuenta dependerá de las opciones que ofrezca cada servicio. Por eso debes comprobar previamente que tu correo electrónico y tu teléfono están actualizados y que dispones de una segunda forma de acceso.
  2. Pueden crear dependencia de un proveedor: Muchas passkeys se sincronizan mediante Apple, Google, Microsoft o un gestor de contraseñas. Esto permite utilizarlas en varios dispositivos, pero también puede hacer que dependas de ese proveedor. Si cambias de sistema operativo, pierdes el acceso a tu cuenta principal o decides utilizar otro gestor, podrías encontrar dificultades para trasladar tus credenciales.
  3. Trasladarlas entre sistemas no siempre es sencillo: La portabilidad entre gestores, dispositivos y sistemas operativos todavía puede ser imperfecta. Mover tus passkeys de un entorno a otro no siempre resulta tan sencillo como cambiar o copiar una contraseña. Es una cuestión que debes tener en cuenta, sobre todo si utilizas dispositivos de diferentes marcas o tienes previsto cambiar de sistema.
  4. Pueden generar problemas en cuentas compartidas:Si utilizas una cuenta con otras personas, debes definir quién controla la passkey y quién puede aprobar los accesos. Por ejemplo, si varios miembros de tu familia utilizáis una misma cuenta de compras, conviene decidir quién podrá iniciar sesión y confirmar las operaciones. De lo contrario, el nuevo sistema podría complicar un acceso que antes se realizaba compartiendo una contraseña.
  5. No te protegen frente a todos los fraudes: Las passkeys reducen el riesgo de que te roben una contraseña mediante phishing, pero no evitan todas las estafas. Un delincuente todavía puede llamarte haciéndose pasar por el banco, convencerte para realizar una transferencia o inducirte a confirmar una operación desde la aplicación legítima. Tampoco te protegen por sí solas frente al malware, las compras fraudulentas o los fallos de seguridad de una plataforma.
  6. Pueden resultar difíciles de entender: El proceso debe explicarse con claridad, especialmente a las personas mayores o con poca experiencia digital. Si no comprendes qué estás activando, dónde se guarda la passkey o cómo puedes recuperar el acceso, la seguridad puede terminar empeorando. No basta, por tanto, con que la tecnología sea segura: las instrucciones y el sistema de recuperación también deben ser comprensibles.  
  7. ELIGE UN BUEN ANTIVIRUS

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Cómo activar una passkey con seguridad

Antes de crear una passkey, localiza las opciones de recuperación de la cuenta y comprueba que el correo electrónico y el teléfono asociados siguen siendo correctos. Estas precauciones pueden evitarte problemas:

  • Actívala desde la página web o la aplicación oficial, nunca desde un enlace que hayas recibido por SMS, correo electrónico o mensajería. 
  • Actualiza previamente el sistema operativo, el navegador y el gestor de contraseñas
  • Empieza por las cuentas importantes, como tu correo principal, el banco, la nube, las tiendas que utilizas habitualmente o tus cuentas tecnológicas. 
  • Añade más de una vía de recuperación: un segundo dispositivo, un correo alternativo, un teléfono actualizado o códigos de recuperación. 
  • No elimines la contraseña anterior hasta haber comprobado que puedes iniciar sesión y recuperar la cuenta correctamente. 
  • Guarda los códigos de recuperación en un lugar seguro y fuera del propio móvil. Conservar esos códigos en una nota dentro del teléfono sirve de poco si precisamente pierdes ese dispositivo. Es preferible que los guardes en papel en un lugar seguro o en un gestor al que puedas acceder desde otro equipo.

Si necesitas soporte digital para este u otros temas (ciberseguridad, servicio de "manitas"...) cuentas con esta ventaja.

SOPORTE DIGITAL Y CIBERSEGURIDAD

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Qué hacer si pierdes el móvil

perder el movil

Perder el teléfono no significa necesariamente que otra persona pueda utilizar tus passkeys, ya que tendría que conseguir desbloquearlo. Aun así, conviene que actúes cuanto antes:

  • Bloquea o borra el dispositivo a distancia mediante el servicio del fabricante, si está disponible. 
  • Entra en tus cuentas desde otro dispositivo de confianza. 
  • Cierra las sesiones y revoca los dispositivos que no reconozcas
  • Cambia los métodos de recuperación si tu correo electrónico o tu teléfono también pueden estar comprometidos. 
  • Contacta con tu banco si aparecen cargos, transferencias o movimientos que no reconoces. 
  • Conserva como prueba los mensajes, las capturas, los justificantes y las comunicaciones con las entidades. 
  • Denuncia el fraude y presenta la correspondiente reclamación. 
  • Usar passkeys no elimina tus derechos como consumidor ni las responsabilidades de los bancos, comercios y plataformas ante un problema.

Y recuerda que en OCU estamos a tu lado,  con nuestros expertos asesores dispuestos a luchar por tu dinero si te han estafado.

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