Gafas para ver el eclipse: cómo proteger tus ojos
Esperamos ansiosos el eclipse total de sol del 12 de agosto, pero que no nos dañe la vista: utiliza únicamente gafas especiales con marcado CE y un etiquetado completo. Las gafas de sol normales, las radiografías y otros remedios caseros no ofrecen una protección segura.
Un eclipse total de sol es uno de los espectáculos más impresionantes que ofrece la naturaleza. Durante unos minutos, el cielo se oscurece y la luna oculta por completo el disco solar. En ese momento se hace visible la corona, la atmósfera más externa del sol. Solo puede observarse durante la fase de “totalidad”, lo que convierte su contemplación en una experiencia excepcional.
Desde OCU queremos recordarte unos consejos de seguridad para que puedas ver el eclipse cuidando tus ojos.
El sol no es más peligroso durante un eclipse. El problema es que este fenómeno invita a observarlo directamente y durante mucho más tiempo de lo habitual.
Los daños oculares no se producen durante la totalidad, cuando el Sol queda completamente oculto, sino al mirar al sol en las fases parciales sin una protección adecuada. Además, las lesiones pueden aparecer aunque en el momento de la exposición no se sienta dolor ni ninguna otra molestia.
Por eso, siempre que quede visible cualquier parte del disco solar debes utilizar gafas específicamente diseñadas para observar el sol.
Únicamente durante la totalidad completa, cuando la luna cubra el sol al 100 %, se podrá observar el eclipse directamente sin gafas especiales.
La totalidad durará solo entre uno y dos minutos, dependiendo del lugar de observación, aunque el eclipse completo se prolongará durante cerca de dos horas.
En los instantes anteriores y posteriores pueden aparecer las llamadas perlas de Baily, pequeños puntos de luz que atraviesan los valles de la superficie lunar. Cuando uno de esos puntos destaca especialmente, se forma el conocido como anillo de diamante.
Ambos fenómenos indican que todavía queda luz solar visible. Por tanto, las gafas deben mantenerse puestas. En cuanto reaparezca el más mínimo fragmento del sol, hay que volver a protegerse inmediatamente.
Solo son adecuadas las gafas con filtros diseñados específicamente para la observación directa del sol. Pueden utilizarse solas, sobre unas gafas graduadas o encima de las lentillas.
En Europa, las gafas para eclipses se consideran equipos de protección individual, ya que protegen los ojos frente a una radiación solar intensa. Por este motivo, deben llevar el marcado CE, que acredita que el producto cumple la legislación europea aplicable y puede comercializarse en la Unión Europea.
También es habitual que incluyan una referencia a la norma EN ISO 12312-2:2015, el estándar técnico utilizado para evaluar los filtros destinados a la observación directa del sol.
Antes de comprar unas gafas para el eclipse, comprueba que en el producto, el embalaje o las instrucciones se indique claramente que sirven para observar directamente el sol. El etiquetado debería incluir:
- Marcado CE.
- Identificación del fabricante.
- Dirección de contacto del fabricante o del importador en la Unión Europea.
- Número de lote.
- Instrucciones de uso y advertencias de seguridad.
- Mención a la Declaración UE de Conformidad o una dirección web o código QR para consultarla.
- Preferentemente, referencia a la norma EN ISO 12312-2:2015.
También pueden aparecer indicaciones como “gafas para observación solar”, “filtros para observación directa del sol”, “solar eclipse glasses” o “direct solar viewing”.

No incluir esa referencia no significa necesariamente que las gafas sean inseguras. Un producto puede cumplir los requisitos de seguridad aunque no mencione expresamente la norma ISO 12312-2 en su etiquetado.
Sin embargo, es habitual que los fabricantes la incluyan en las gafas, el embalaje o la documentación, ya que es el estándar técnico de referencia para este tipo de filtros.
La ausencia de marcado CE sí debe considerarse una señal de alerta. Sin él, las gafas no pueden comercializarse legalmente en la Unión Europea como equipo de protección individual.
No por sí solo. A medida que se acerque el eclipse, aumentará previsiblemente la oferta de gafas de observación solar y también el riesgo de encontrar productos de vendedores oportunistas.
Algunos podrían mostrar fraudulentamente el marcado CE o la referencia a la norma ISO 12312-2. Estas indicaciones son fundamentales, pero no garantizan por sí solas la autenticidad ni la calidad del producto.
Además de comprobar el marcado, revisa que el etiquetado esté completo y compra las gafas en establecimientos que ofrezcan garantías.
Las gafas para eclipses son productos económicos. Su precio suele situarse entre 1 y 3 euros por unidad, aunque también se venden en paquetes de varias unidades. Un precio más alto no garantiza necesariamente una mejor protección.
Es recomendable adquirirlas con antelación en ópticas, planetarios, tiendas especializadas, comercios deportivos o plataformas de venta que identifiquen claramente al vendedor y ofrezcan garantías suficientes.
Algunas instituciones y establecimientos también pueden distribuirlas gratuitamente. Infórmate en tu ayuntamiento.
Sí, siempre que estén en perfecto estado.
Antes de utilizarlas, revisa detenidamente los filtros y la montura. Debes desecharlas si presentan rayaduras, perforaciones, arrugas, deformaciones o cualquier otro daño visible.
Si tienes dudas sobre su estado, es preferible comprar unas nuevas.

Observar el eclipse en la pantalla del teléfono no supone un riesgo directo para los ojos, ya que no se está mirando al sol directamente.
Sin embargo, el móvil puede generar una falsa sensación de seguridad. Al apartar la mirada de la pantalla para localizar o encuadrar el sol, puedes exponerte a la radiación solar sin protección.
Por ello, debes llevar puestas las gafas especiales siempre que mires hacia el sol durante las fases parciales, aunque estés utilizando el móvil.
No. Las gafas de sol convencionales no proporcionan la protección necesaria, aunque sean muy oscuras.
Tampoco debes utilizar:
- Radiografías.
- Películas o filtros fotográficos.
- Cristales ahumados.
- Discos compactos.
- Gafas de soldar.
- Otros filtros o métodos caseros.
Aunque estos objetos reduzcan la luminosidad, no protegen adecuadamente frente a la radiación solar intensa que puede dañar los ojos.
Eclipse a la vista: cinco consejos para proteger tus ojos
- No mires al sol sin protección durante las fases parciales. Puedes sufrir lesiones oculares graves e irreversibles.
- Quítate las gafas únicamente durante la totalidad completa. Si aparece cualquier punto de luz, vuelve a ponértelas inmediatamente.
- No utilices gafas de sol ni métodos caseros. Las radiografías, los cristales ahumados y los discos compactos tampoco son seguros.
- Elige gafas con marcado CE y etiquetado completo. Es preferible que también incluyan la referencia a la norma EN ISO 12312-2:2015.
- Compra con antelación y revisa los filtros. No utilices las gafas si están rayadas, perforadas, arrugadas o deformadas.
Aunque el eclipse tendrá lugar en España a última hora de la tarde, aproximadamente entre las 19:30 y las 20:30 horas, además de proteger los ojos, recuerda que es conveniente utilizar protector solar, llevar sombrero o gorra, vestir ropa adecuada y mantenerse bien hidratado.
¿Quieres saber cuáles son las mejoras cremas solares para estar más protegido?