El 12 de enero de 2026 a las 20:58 horas formalicé la compra de un billete de barco para la ruta Barcelona–Ibiza correspondiente a un adulto, un menor y un vehículo, por un importe total de 94,83 €, incluyendo camarote, servicio que fue confirmado y abonado en el momento de la reserva.
La salida estaba prevista para el día 02 de marzo a las 22:00 horas, en trayecto nocturno, viajando junto con un menor de 12 años de edad, motivo por el cual la reserva de camarote constituía un elemento esencial del contrato, al garantizar condiciones adecuadas de descanso y privacidad durante la travesía.
El mismo día 02/03 a las 18:22 horas recibí comunicación por correo electrónico informando de que, por motivos operativos, la compañía había modificado unilateralmente mi reserva, sustituyendo el camarote contratado por acomodación en “Lobbybar”.
Dicha notificación se produjo apenas unas horas antes de la salida, sin margen razonable para reorganizar el viaje ni para adoptar alternativas.
La acomodación en “Lobbybar” no es equivalente al camarote contratado en términos de privacidad, comodidad ni condiciones de descanso, especialmente tratándose de un trayecto nocturno y viajando con un menor, lo que supone una degradación objetiva y sustancial del servicio inicialmente contratado.
No he prestado consentimiento a esta modificación ni acepto una prestación inferior sin la correspondiente compensación. Considero que esta actuación constituye una alteración sustancial del contrato de transporte formalizado y abonado.