Me dirijo nuevamente a ustedes para manifestar mi absoluto descontento con la manera en que están gestionando mi expediente nº 04448169.
Ya está bien de que me estén dando largas. Llevo meses intentando resolver esta situación y mi paciencia se ha agotado.
Primero me solicitan unas fotografías y mediciones determinadas. Las realizo siguiendo exactamente sus instrucciones y se las envío. Posteriormente me exigen otras diferentes. Ahora resulta que debo realizar nuevas mediciones en diagonal, de lateral a lateral y tomando como referencia la parte más alta de la costura del colchón.
¿Cuántas veces van a cambiar los criterios? ¿Cuántas comprobaciones más pretenden exigirme antes de ofrecer una solución definitiva?
Por si fuera poco, cuando intento responder a los correos que ustedes mismos me envían, recibo nuevamente un mensaje automático indicando que esa dirección no admite respuestas. Me solicitan documentación, pero ni siquiera me facilitan un canal de comunicación efectivo para entregarla y continuar con el expediente.
Considero que esta situación ha sobrepasado cualquier límite razonable. He colaborado durante meses, he aportado las pruebas solicitadas y he demostrado sobradamente mi disposición a resolver el problema.
También quiero recordarles que el colchón reclamado ya es una unidad de sustitución, puesto que el primero presentó problemas. Además, adquirí otro colchón del mismo modelo, de 90 × 200 cm, que utiliza mi hijo y cuyos laterales presentan una firmeza claramente superior, sin los hundimientos ni deformaciones del colchón de 150 × 190 cm.
Por ello, no considero suficiente su explicación de que el hundimiento lateral es normal por la ausencia de refuerzo perimetral. La presentación y descripción comercial actual del producto difiere de la que consulté cuando realicé la compra en 2024.
No estoy dispuesto a continuar indefinidamente con nuevas mediciones, fotografías y exigencias que no conducen a ninguna solución.
Quiero dejar absolutamente claro que no acepto otra sustitución del colchón. Solicito la devolución íntegra del importe abonado y la retirada del producto defectuoso.
Asimismo, considero que otros consumidores deberían conocer cómo Cecotec gestiona determinadas reclamaciones y el trato que, al menos en mi caso, estoy recibiendo por parte de su servicio de atención al cliente y del departamento de garantías.
Si esta situación continúa sin resolverse, me plantearé hacer pública mi experiencia a través de las redes sociales y otras plataformas de opinión de consumidores, aportando las comunicaciones y pruebas documentales que acreditan cómo se ha desarrollado esta reclamación.
Dado que esta comunicación se realiza directamente a través de la plataforma de OCU, solicito que dicha organización continúe interviniendo como mediadora en mi reclamación y en la defensa de mis intereses como consumidor, con el objetivo de alcanzar una solución definitiva.
En caso de no obtener una respuesta satisfactoria, me reservo el derecho a acudir a los organismos de consumo competentes y ejercer las acciones legales que correspondan.
Después de meses de gestiones, considero que ya he tenido paciencia más que suficiente. Lo que les exijo ahora es una solución, no otra excusa, y la devolución íntegra de mi dinero.