Buenas:
Compre un Opel Insignia Grand Sport, motor diesel 1.6 en agosto de 2019. Sus primeras 6 revisiones pasadas todas en la casa. La 7, al darme un plazo de más de un mes para atender mi vehículo, me vi obligado a hacerla en otro taller dado que utilizo el coche para realizar mis obligaciones laborales. En su octavo año empecé a oír un leve ruido al arrancar en frío en algunas ocasiones y un poco alarmado trasteé en internet y adelante la revisión. Para esta ocasión volví a llevarlo a la casa pero a otro taller por un descontento con el taller de los primeros 6 años. En el quinto año tuve problemas con el interculer, reparación que asumí y ahora me dicen que tengo que cambiar la cadena de distribución más el embrague dándome un presupuesto abierto de 3900 euros. He visto en internet que son 2 problemas típicos de este motor. Me sorprende porque tengo casi 25 años de conductor, 10 años trabajando de transportista y muchos vehículos han pasado por mis manos. Lo del embrague con 168.000 kilómetros me sorprende porque en mi vida he roto uno. He cuidado el coche mejor que a mí mismo, dándole la mejor gasolina y llevándolo a la casa a cada problema. Duerme en garaje, lo caliento dos minutos al arrancarlo antes de salir y uno al detenerlo. Le hago una media de tres viajes largos al mes (+ de 70 km) y le meto algunos apretones para limpiarlo de impurezas. Vuelvo a sentir que se vuelven a reír de mí en este segundo taller de la casa. He pasado la revisión en él pero por supuesto no voy a gastar 3900 euros en los supuestos problemas. Por supuesto voy a cambiar la cadena de distribución y tantear lo del embrague posiblemente en un taller multimarca cercano a mi trabajo actual porque cada vez que lo llevo a la casa me quedo sin vehículo una media de diez días para no hacerle nada de lo que me preocupa. Cuando compre el coche pregunté por la correa de distribución y me dijeron que lleva cadena y que ya no me tenía que preocupar. Menos mal que me dio por trastear en internet sino rompo el motor y viendo lo que me piden previniéndolo no sé si me hubieran pedido más dinero de lo que me costó el vehículo de primera mano. Escribo para desahogarme y mostrar mi descontento e impotencia. Ahora mismo tengo el vehículo aparcado en el garaje y me desplazo en metro. Por supuesto no volveré a comprar ni recomendar un Opel a pesar de que en líneas generales he disfrutado del vehículo