El 1 de noviembre de 2026 reservé y pagué por la app 25,49 € por el viaje Madrid (Méndez Álvaro) – Sevilla (Santa Justa), con salida a las 23:00 y con el conductor Simone (Peugeot 206 gris). Simone no se presentó en el punto de encuentro. Sin aviso previo ni consentimiento, envió a un amigo suyo («Filippo»), que llegó casi una hora tarde. El propio Simone reconoce por WhatsApp: «nunca más dejaré utilizar mi perfil a otra persona para cubrir gastos de viajes». Es decir, cedió su cuenta a un tercero sin verificar.
Según las Condiciones Generales de BlaBlaCar, si el conductor no se presenta en el punto de encuentro en los 15 minutos siguientes a la hora convenida, se considera una cancelación imputable al conductor. Si el pago se hizo en línea, eso da derecho al reembolso íntegro y automático, incluidos los gastos de gestión. Solo viajamos porque una pasajera tenía que coger un vuelo en Sevilla. El viaje fue además en condiciones de inseguridad: conducción a gran velocidad, el conductor alterado y tomando bebidas energéticas, el coche sobreocupado tras recoger a dos personas más en Valdemoro y el depósito casi vacío.
Solicito: (1) el reembolso íntegro de 25,49 €, incluidos los gastos de gestión; (2) que BlaBlaCar tome medidas contra la cuenta de Simone por ceder su perfil y que impida a «Filippo» usar la plataforma. Aporto capturas de la reserva, la conversación de WhatsApp y la foto de la matrícula. Esta reclamación la presentan también las demás pasajeras.