Tenía contratado con Endesa un suministro eléctrico con un precio de consumo de 0,137 €/kWh, contrato que finalizaba a finales del mes de febrero. Antes de la finalización del contrato, acudimos presencialmente a una oficina de Endesa para informarnos sobre la continuidad del mismo. En dicha oficina se nos informó expresamente de que el contrato y el precio se mantenían en las mismas condiciones y que no existía permanencia.
Sin embargo, tras recibir dos facturas posteriores, he comprobado que el precio del kWh ha sido incrementado hasta 0,173 €/kWh, sin haber recibido ningún tipo de comunicación previa ni notificación sobre dicha subida de precio, lo cual considero una práctica abusiva y contraria a la normativa de protección al consumidor.
Pido que me den una solución.