El día de la compra necesitaba una eSIM de forma inmediata para poder recibir un reparto en España.
Elegí Lebara porque en su página web se anunciaba expresamente que la eSIM se recibía "al instante" por correo electrónico. Adjunto captura de dicha publicidad.
Sin embargo, tras realizar el primer pago, no recibí el correo con el código QR ni ninguna confirmación del pedido. Además, la página web volvía al proceso de compra como si el pedido no se hubiera realizado correctamente, induciéndome a pensar que la operación había fallado.
Como consecuencia directa de ese funcionamiento defectuoso, repetí la compra varias veces, efectuándose cuatro pagos, cuando mi única intención era adquirir una sola eSIM.
Lo más grave es que ninguna de las eSIM me fue enviada al instante, tal y como prometía la página web. Los códigos QR únicamente fueron enviados posteriormente, tras presentar mi reclamación.
Si la eSIM hubiera sido enviada inmediatamente, tal y como anunciaba Lebara, nunca habría realizado nuevas compras ni habría contratado otras líneas.
Además, el servicio dejó de cumplir su finalidad principal. Necesitaba la línea de manera inmediata para recibir un reparto ese mismo día. Al no disponer de ella cuando la necesitaba, el servicio ofrecido no se prestó en las condiciones anunciadas.
Posteriormente, Lebara reconoció la existencia de una incidencia ofreciéndome un bono de 20 GB como compensación, pero rechazó el reembolso alegando que las líneas habían sido activadas.
No obstante, la activación posterior no elimina el incumplimiento inicial. El servicio contratado consistía en recibir la eSIM al instante, condición que fue determinante para mi compra y que no se respetó.
Por todo ello, solicito el reembolso íntegro del importe abonado por todas las líneas contratadas, ya que el servicio no fue prestado conforme a las condiciones publicitadas y las compras múltiples fueron consecuencia del funcionamiento defectuoso de la plataforma. Además ninguna línea fue activada por mi parte.